Nuestro presidente, el mismo que permaneció sentado al paso de la bandera americana, toma la decisión de que España se integre en el escudo antimisiles ideado por la administración Bush, un sistema ideado para hacer frente a las amenazas balísticas procedentes de países como Irán o Corea del Norte.
Zapatero pone a disposición del gobierno estadounidense y de la OTAN, la base naval de Rota, la cual verá incrementados sus efectivos considerablemente con cuatro nuevos buques de guerra y mas de un millar de marines. Es de suponer, que nuestro país, pondrá también a disposición de la OTAN las fragatas F-100, equipadas con el sistema de defensa antimisil AEGIS y el regimiento 74 de artillería antiaérea, también capacitados para la defensa antimisil.
Con esta decisión, España pasa a formar parte del núcleo militar de la OTAN. Felipe González paso del “de entrada OTAN no” al “si, pero sin formar parte de la estructura militar”. Zapatero pasa del “no a la guerra” a formar parte del núcleo duro de la OTAN. El PSOE sigue maravillándonos con la solidez de sus principios. Cuando se vive de “sloganes pancarteros” se corre el riesgo de que te los refrieguen por la cara a las primeras de cambio.
Veremos ahora como explica el candidato Rubalcaba que el gobierno al que el ha pertenecido “hasta hace un cuarto de hora” haya tomado esa decisión, lo mismo hasta se atreve a hacer oposición al gobierno de su partido y se opone a la medida para no cabrear a los votantes que aún le quedan.
Lo que si que es cierto es que si ZP no lo hace, le hubiera tocado hacerlo presumiblemente a Rajoy y la izquierda hubiese tenido una excusa perfecta para tirarse a la calle. Sin embargo, al haberlo decidido un gobierno socialista ¿quien se va a manifestar?
Pienso que el sentido común debe estar por encima de las ideologías, y nos guste o no nos guste, nuestros socios naturales son las democracias occidentales, nuestros socios de la OTAN. Lo anómalo y antinatural era la deriva exterior de Zapatero, siendo aliados de países como Cuba, Venezuela, Marruecos y otros de parecido pelaje.
Rubalcaba debe de estar al borde de un ataque de nervios, si a este asunto le sumamos el del ministro Blanco, que al parecer se reunía con empresarios en gasolineras, a bordo de su coche oficial, para hacer “transacciones económicas”, según ha denunciado uno de los empresarios extorsionados, resulta lógico pensar que las perspectivas electorales del PSOE deben estar en caída libre.