Digan lo que digan otros, los ciudadanos nos dividimos en dos grupos claramente diferenciados, de una parte estamos los que respetamos las leyes aunque no nos gusten y del otro los que no las respetan.
Yo soy uno de esos ingenuos ciudadanos que empecé a ver a los indignados del 15-M con bastante simpatía. Nos decían que allí estaban mucho jóvenes parados que vislumbraban un futuro muy negro, parados de larga duración que habían perdido toda esperanza de poder trabajar, autónomos arruinados, jubilados con bajísimas pensiones, etc.
Hacían algunas propuestas con las que me identificaba, tales como cambiar la Ley Electoral, parecía como si por fin nuestra sociedad hubiese despertado y se echara a la calle.
Han pasado los días, las semanas, y se ha podido observar como el espíritu inicial ha ido cambiando culminando hoy con los violentos e incalificables hechos protagonizados por miembros de este movimiento en Barcelona y otras ciudades.
Nuestro gobierno, apelando a la prudencia cayó en la dejación de funciones y no hizo cumplir la ley los primeros días. Podemos decir que con esa actitud les envalentonó y hoy hemos recogido la cosecha de esa inacción gubernamental.
Algunos dicen que estos indignados no tienen nada que ver con los que iniciaron la protesta, quiero pensar que sea así.
Yo, al igual que ellos, le tengo un profundo desprecio a la actual clase política española, unos políticos que en su mayor parte, salvo alguna honrosa excepción, están en política para beneficiarse de ello y no para servir a los ciudadanos. Con esa actitud han conseguido dejar a demasiados ciudadanos sin futuro.
Cuando comenzó el movimiento 15M, me interesé y entré en su página para ver sus propuestas, y su declaración. Con algunas cosas estaba de acuerdo, como con el cambio en la ley electoral, injusta y que no creo que funcione como debe. Pero los derroteros que ha tomado el movimiento ya no me parecen nada buenos, ni creo que se puedan conseguir las cosas de esa manera (aunque la plataforma inicial declare que no han tenido nada que ver con los actos violentos). Por otra parte estoy muy de acuerdo contigo en los déficits tremendos (salvo excepciones) de la clase política actual. Buena entrada! Un beso
Estoy de acuerdo contigo en que todo empezó teniendo sentido y está acabando un poco mal, sobre todo que los seguidores parecen distintos e incluso ahora parece más bien …una concentración de hippies…que no saben donde ir.Un saludo.