El pleno del Ayuntamiento
socialista de Dos Hermanas (Sevilla), ha rechazado este viernes pasado la
moción promovida por Vox para que la avenida dedicada a Santiago Carrillo,
secretario general del PCE entre 1960 y 1982, fuese rotulada en favor del
empresario Amancio Ortega.
La moción ha contado con la
abstención de Ciudadanos y Partido Popular, y los votos en contra de la
izquierda. Entre otros motivos, Vox recordaba que la Fundación Amancio Ortega
donó otros 40 millones de euros al Servicio Andaluz de Salud para la
adquisición de equipamiento tecnológico.
La moción de Vox invocaba una
reciente resolución del Parlamento Europeo, sobre la importancia de la memoria
histórica europea, esgrimiendo que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea
ha declarado que “los regímenes nazi y comunista cometieron asesinatos en masa,
genocidios y deportaciones”, condenando y equiparando ambas ideologías. No entendiendo,
que en algunos estados miembros sigan existiendo espacios públicos dedicados a
líderes de estas ideologías totalitarias.
Santiago Carrillo, conocido
como el genocida de Paracuellos, fue “jefe de las checas” madrileñas de Bellas
Artes y Fomento, donde se torturaba, se martirizaba y se asesinaba, siendo el
consejero de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid en 1936.
Sorprende sobremanera ver
que, si en el Congreso de los Diputados cuando se votó la exhumación de Franco,
Ciudadanos la apoyó, y el PP se abstuvo, es decir, no se opusieron, ahora
aleguen cobardemente para no votar a favor de la moción de Vox, que no hay que
remover el pasado. Luego algunos se extrañan de la tendencia del voto de los
españoles.
