Creo que ya va siendo hora de abordar la pandemia a todos los niveles, pero nuestros gobernantes, siguiendo recomendaciones de la OMS, parecen centrarse casi exclusivamente en la vacunación. Si se pretende que el virus no vuelva a saturar, UCIs y hospitales, desbordando la capacidad del sistema de salud pública, creo que se debería empezar a tratar a la población y prepararla antes de que se contagien.
En de todo el mundo ya se han conseguido resultados muy interesantes en la atención temprana e incluso en la profilaxis, con protocolos compuestos de medicamentos como la ivermectina, la fluvoxamina, la quercetina, el zinc, la hidroxicloroquina, la melatonina o la vitamina D, que han tenido impactos muy positivos. Conviene destacar que la mayoría de los fármacos que se han usado en tratamiento temprano de la Covid son bastante económicos, pues están libres de patente, y sus efectos secundarios no son considerables al ser medicamentos muy utilizados desde hace tiempo.
Tanto la OMS, la EMA o la FDA, desaconsejan todos estos tratamientos tempranos con el único argumento de que no hay datos concluyentes sobre su utilidad, algo que contrasta con el hecho de que no se ha empleado la misma cautela con las vacunas, y es, como mínimo, negligente, ya que después de tantos meses de pandemia, ha habido tiempo más que suficiente para analizarlos en profundidad y obtener conclusiones demostradas sobre su efectividad.
Con el sistema de salud pública cada vez más deteriorado, se ha degradado mucho la atención primaria y la hospitalaria. Nos limitamos a la vacunación, a la hospitalización de los casos graves, al uso de mascarillas y a las restricciones en movilidad y contra el derecho de reunión. Creo que debería haber un cambio de rumbo en la manera de afrontar esta pandemia.