En Francia, también cuecen habas, el partido de Le Pen ha demostrado ser otro caso de pseudoderecha, partidos que aparentemente ofrecen una alternativa política a la izquierda pero que al final acaban defendiendo los dogmas ideológicos de socialistas y comunistas en cuestiones tan importantes como el aborto, como el Partido Popular en España, con la diferencia de que ni siquiera el PP ha llegado al nivel del radicalismo proaborto de Le Pen y su apoyo a la constitucionalización de ese crimen. Le Pen imita a Putin, quien recordemos promovió una ley que consideraba el aborto como un derecho.
Pero no nos deprimamos porque hay una alternativa. De hecho, el Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) encabezado por Vox, acaba de lanzar un “Manifiesto por la vida” rechazando el aborto. Una buena noticia para los que añoramos un futuro en el que la idea del aborto no tenga lugar en nuestra sociedad, en la que se valore cada segundo de la vida de una persona y donde se respete la dignidad inherente que tiene el ser humano.
Como considero importante lo que expresa este manifiesto, lo reproduzco a continuación. Con que solo uno de mis posibles lectores lo lea y despierte, habrá valido la pena.
“Manifiesto por la vida”
En esta IX Legislatura afirmamos la rica herencia de fe, cultura y tradiciones que han constituido el legado del humanismo cristiano a través de los padres fundadores en la génesis del proyecto europeo.
El derecho a la Vida, desde su concepción hasta su muerte natural, es el pilar fundamental sobre el que se asienta la libertad humana, así como la seguridad jurídica e igualdad en nuestro Estado democrático de Derecho.
Por todo ello en sede parlamentaria políticos, sociedad civil, y la propia ciencia con este memorándum renovamos el compromiso y reconocimiento del valor incomparable de la existencia humana y albergamos la esperanza en una sociedad que apueste por cada vida.
La existencia humana se desarrolla desde la concepción y sigue el curso natural de su propia vida, única e irrepetible.
Todo ser humano posee una dignidad inherente a su existencia.
La ley natural universal e inmutable está arraigada en lo más profundo de la vida del ser humano, previa a cualquier institución u orden social y que sólo cabe reconocer y amparar. Es fuente primaria de moralidad y derechos.
El derecho a la vida es un derecho humano fundamental universal, indisponible, inviolable e indivisible, siendo el deber de los Estados su garantía y protección.
Las legislaciones nacionales deben garantizar un entorno donde la mujer embarazada reciba el amparo, la información y los cuidados necesarios para poder acoger el don de la vida.
El ser humano necesita afecto, protección y depende solidariamente de los demás. Cuanto más frágil y vulnerable es la vida mayor debe ser el compromiso en su cuidado.
Deben incentivarse políticas de familia y fomento de la natalidad que permitan el desarrollo sano de la personalidad. Los niños deben crecer en un medio familiar, en un clima de felicidad, amor y comprensión.
Los padres tienen el derecho y deber de educar y cuidar la vida de sus hijos conforme a su recta conciencia.
Los niños tienen derecho a ser preservados en su inocencia, ser respetados en su integridad física y moral y en el desarrollo natural de su vida.
La comunidad internacional debe cooperar de forma prioritaria en la protección, aprecio y respeto de la vida humana.
La vida humana no puede ser instrumentalizada o ser objeto de comercio, tráfico ni explotación.
Una sociedad que aprecia la vida garantiza un futuro de esperanza.
En el apocalipsis se habla de la mujer de parto sin dolores de parto = aborto. Lo que le dijo Juan Pablo II a mi hermano se está cumpliendo, descristianización y ruptura de España, islamización y desidia de los reyes. Con el indulto el manso en tablas vulneró la constitución, ya que el T.S dijo que no cumplía con la ley. Ni moderó ni arbitró