Los últimos tres sondeos de intención de voto, entre ellos el de Metroscopia, indican que al Partido Popular le están pasando factura, la situación que ha creado en Madrid y los acuerdos con el PSOE. Pronostican una abrupta caída a los de Casado y dan a los de Abascal sólidas subidas tras las batallas internas promovidas por Génova, no solo en Madrid, pues pretender controlar el partido propiciando gestoras por doquier para impedir que los más queridos por los afiliados les dirijan, se está demostrando como un gran error.
Por primera vez en mucho tiempo, los sondeos pronostican la victoria electoral del PSOE y no la del PP, eso sí, con un margen mínimo. En la encuesta de Metroscopia, los socialistas tendrían un 26,5% del voto y 107 diputados, ligeramente mejor de lo que pronosticaban hasta ahora los institutos demoscópicos, mientras que los populares se quedarían en un 25,2% y con 104 escaños. Así, ya pierde un 5% de intención de voto desde el máximo del 30% que alcanzó tras las elecciones autonómicas madrileñas, en un camino totalmente opuesto al que ha seguido en este tiempo Vox, que cayó al 12% en mayo, pero ahora se dispara hasta un 18% que le daría 66 representantes en el Congreso.
Con estas cifras, el centro derecha tendría complicado alcanzar el poder, pero no imposible: PP, Vox y Navarra Suma sumarían 172 diputados, a sólo cuatro de una hipotética mayoría absoluta suficiente para la investidura. Entre PSOE y Unidas Podemos, sumarían 135 diputados. De nuevo, Sánchez, tendría que intentar su investidura con los votos de toda la jauría antiespañola del Congreso de los Diputados.