El “Gobierno Rojo” que sufrimos, parece haber llegado a un acuerdo para reformar la Ley de Seguridad Ciudadana de 2015, ley que desde su aprobación fue atacada con dureza por parte de quienes les encanta incendiar las calles y agredir a la policía y que curiosamente ahora nos gobiernan.
Hay algo fundamental que, ni socialistas, ni comunistas, ni separatistas, ni proetarras, entienden, y simplemente es, que el Estado tiene la obligación y la gran responsabilidad de garantizar el ejercicio pacífico de los derechos y las libertades establecidas en la Constitución.
El acuerdo entre PSOE y Unidas Podemos, busca simplemente debilitar y hasta anular la capacidad operativa de los CFSE, y lo hacen en un momento en que los distintos Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado están siendo agredidos todos los días con ocasión de botellones y demás concentraciones nocturnas de jóvenes. La izquierda, no solo odia a la Policía, es que además, la idea misma de seguridad ciudadana les asquea.
Tras este cambio legal, la desmoralización y sentimiento de desamparo, va a ser tal, que muchos agentes preferirán quedarse en comisaria o simplemente escaquearse, por temor a verse envueltos en algún hecho que les pueda causar problemas a sabiendas de que este Gobierno siempre se pondrá de parte del delincuente.
Hasta en el DNI han cedido ante los nacionalistas dando cabida a las lenguas cooficiales con la idea de desespañolizar hasta el más importante de los documentos. Algo que no tiene sentido, al ser un documento oficial expedido por el Estado para identificar a ciudadanos españoles y que les puede ser requerido en el extranjero.