Mientras que la mayoría de los medios de comunicación recordaron el 85º aniversario del asesinato de Federico García Lorca, cuando se ha cumplido también el 85º aniversario del inicio de la masacre de Paracuellos, la mayoría de ellos guardan un vergonzante silencio intentando ocultar los crímenes de la izquierda. Así es como entiende la izquierda “su” Memoria Democrática, esa con la que quieren lavarle el cerebro adoctrinando a nuestros hijos en las escuelas e imponérnosla a nosotros.
Me parece muy bien que se recuerde a García Lorca, como a cualquier víctima de los numerosos crímenes cometidos en esa guerra. El caso es que se cometieron crímenes en ambos bandos, pero la mayoría de los medios suelen olvidar a las asesinadas por la izquierda.
Hay que recordar que en la masacre de Paracuellos fueron asesinadas unas 5.000 personas, incluidos 50 niños. Es difícil entender que un medio que se acuerda del 85º aniversario del asesinato de un poeta por el bando nacional no dedique, al menos, la misma atención al 85º aniversario de la matanza de 5.000 personas por el bando republicano.
Lo que resulta del todo intolerable, es que muchos de los responsables de la masacre de Paracuellos tengan calles con su nombre y monumentos en muchas localidades españolas, algo que supone un gran ultraje a la memoria de las víctimas y no cumplir las directrices de la Unión Europea cuando equiparó al comunismo con el nazismo y recomendó hacer desaparecer los honores a los verdugos.