A raíz de la ficticia crisis migratoria entre Polonia y Bielorrusia, y digo ficticia, porque el dictador bielorruso Lukashenko es el que envía a los inmigrantes, no contra Polonia, sino contra la frontera de la UE, para de esa manera ejercer presión e intentar que le quiten las sanciones a su país, la Unión Europea parece que va a revisar su posición sobre las alambradas y otras instalaciones para proteger las fronteras exteriores y que podrían ser financiadas con fondos comunitarios, algo que sorprende bastante, pues Úrsula von der Leyen, ha insistido varias veces en que la UE no acepta pagar por “alambradas de púas o muros”, siguiendo a pies juntillas el manual progre al respecto.
Y mi pregunta es, si en Polonia está dispuesta la UE a pagar para blindar sus fronteras ¿también lo hará en Ceuta, Melilla y las Canarias? Y digo esto, porque a los polacos, incluso les ha ofrecido a sus agentes de Frontex ¿No creéis que en cuanto lo hagan en Polonia, nuestro Gobierno debería pedirlo para España?
El problema es que todos sabemos que nuestro gobierno, compuesto por socialistas y comunistas, jamás pedirán ayuda para frenar la inmigración, pues ellos la ven como una oportunidad para conseguir sus objetivos, pues como saben que jamás dispondrán de los tres quintos necesarios para acabar con nuestra democracia, su estrategia es clara, llegan inmigrantes ilegales, les ayudo, los nacionalizo, y cuando puedan votar me ayudan a cargarme el Régimen del 78.
Lo tengo muy claro, cuando nuestro gobierno no sea de izquierdas, si la UE ayuda a Polonia y se negara a ayudarnos a nosotros, los ilegales iban directos a un autobús que les dejara en la puerta de la UE en Bruselas, así el problema sería de ellos.