Algunos nos acordamos todo
el revuelo informativo que se formó en Andalucía con el fraude de los Cursos de
Formación. Evidentemente, el caso está en los juzgados, pero paralelamente se
creó una Comisión de Investigación en el Parlamento de Andalucía.
La Comisión de
Investigación está presidida por un diputado de Ciudadanos, partido que en Andalucía hace las veces de
socio, cada vez menos en la sombra, y a la vez, de cómplice y guardaespaldas de
quienes gobiernan Andalucía. De ese PSOE salpicado de casos multimillonarios de
corrupción.
Tras finalizar el pasado
verano y dar comienzo el curso político, PSOE y Ciudadanos, están retrasando de
forma premeditada y con total descaro el inicio de las comparecencias, incluso
actualmente están enfrascados en un debate de auténticos besugos sobre “como se
hacen las fotocopias”, ver para creer.
El principal objetivo de
esta Comisión de Investigación es que los andaluces conozcan a que bolsillos
han ido a para esos fondos y quienes han sido los responsables políticos que
han perpetrado ese monumental saqueo a las arcas públicas andaluzas.
Existen serias dudas de que
el Gobierno andaluz proporcione a la Comisión la documentación necesaria para
que esta realice su trabajo.
Y es que los que conocemos
la forma de proceder de Juan Marin y los suyos en Andalucía, nos indignamos
cuando escuchamos esas grandielocuentes y regeneradoras, pero vacías frases,
con las que se prodiga Albert Rivera en los medios de comunicación nacionales.
