Los andaluces hablaron, pero parece que su presidente, el popular Moreno Bonilla, no se entera o no se quiere enterar. Pese a que el PP ganó las elecciones andaluzas, ha perdido la mayoría absoluta al otorgarle los ciudadanos de esta región cinco escaños menos, por el contrario, los andaluces le han dado un escaño más a VOX y parece claro que al ser los de Abascal un partido fiable que dice lo mismo en todo el territorio nacional, no va a defraudar a esos 576.000 ciudadanos y va a hacer valer esos apoyos para conseguir un cambio de rumbo en las políticas en Andalucía.
Moreno Bonilla pretendía revalidar esa mayoría absoluta que tenía para no depender de VOX y los andaluces le han dicho que no, quedando demostrado que quieren la prioridad nacional, el fin de la inmigración masiva y el recorte del despilfarro político. Ha ocurrido lo mismo que ocurrió en Extremadura, Aragón y en Castilla y León, en la que los ciudadanos con sus votos le han querido dar a VOX la capacidad de condicionar las políticas que se lleven a cabo a partir de ahora, porque los de Abascal han conseguido trasladar la esperanza al conjunto de los españoles de que es posible una manera diferente de hacer política, que es posible cambiar aquellas cosas que algunos decían que no se podían cambiar, además de constituirse en un bastión de defensa frente a la ruina, la mafia y la corrupción del PSOE.
Pero frente a la tozuda realidad, Moreno Bonilla, parece querer hacerse un “María Guardiola” y en sus primeras declaraciones aseguró que pretende gobernar en solitario dejando estupefactos a muchos de quienes le escuchaban.
Los cuatro años de mayoría absoluta de Moreno Bonilla solo son equiparables a la mayoría absoluta que Mariano Rajoy desaprovechó en su día al frente del gobierno de España, por ello, ahora VOX tiene que conseguir que los intereses de los españoles, de los andaluces, estén en el centro de las políticas que se lleven a cabo. Tengo muy claro que no van a desaprovechar esta oportunidad por mucha oposición que les ponga Moreno Bonilla.
Por otra parte, no creo que Moreno Bonilla se atreva a intentar llegar a un acuerdo con el “monstruo” que el mismo ha creado, me refiero a Adelante Andalucía, un partido que ha pasado de 2 a 8 escaños gracias a los despropósitos del presidente andaluz. Cuando tú presides el partido que se suponía defendía a la derecha social y te dedicas a homenajear a Blas Infante, a ser más andalucista que nadie y por ello, a validar las barbaridades que dijo este pro islámico y anti español personaje, lo que consigues es lo que ha ocurrido, que un partido de extrema izquierda, nacionalista, anticristiano y pro islámico se aproveche de lo que tú has hecho.
Moreno Bonilla se ha equivocado en todo, tampoco ha conseguido un solo voto de esos “socialistas buenos” que nos decían iban a huir en masa del PSOE y a votarle a él, posiblemente porque solo existan en su mente.
Empieza a aparecer cierta esperanza. Moreno necesita un poco de humildad