Los fundadores de VOX,
abandonaron el Partido Popular e iniciaron su nuevo proyecto debido a la
desideologización del partido perpetrada por Mariano Rajoy y su equipo, por
haber abandonado los principios y los valores que siempre llevó en su ADN la
derecha española. Llegó a la presidencia Pablo Casado, y se nos dijo, que él
devolvería al PP a sus esencias. Ahora en Andalucía, el PP no está demostrando
eso.
El Partido Popular de
Andalucía, ha negociado con Ciudadanos un acuerdo que se compone de 89 puntos,
muchos de ellos que hacen un claro seguidismo de las políticas socialistas,
injustas y liberticidas. Lo estamos viendo con la “Violencia de Género”, donde
en vez de tomar medidas para desenmascarar a quienes trafican con el dolor de
las mujeres, maltratadas o asesinadas, les siguen obsequiando con generosas
subvenciones.
Si tenemos en cuenta, que
Ciudadanos se dedica, día sí y el otro también, a insultar, a ofender y a ningunear
a VOX, es decir, a 400.000 andaluces, negándose incluso a sentarse a negociar
con los de Abascal, no sería mucho más lógico que el que dice ser “nuevo”
Partido Popular de Casado llegara a un acuerdo con VOX para gobernar en
solitario, y que le dejara a Ciudadanos el marrón de apoyarlo o no, dejándoles
la responsabilidad de frustrar o no el cambio en esta tierra.
Si a Ciudadanos le mola más
la izquierda, pues es muy fácil, que vote no a la investidura de Moreno
Bonilla, y después, o que vote sí a la de Susana Díaz o fuerce elecciones. Si
se repitiesen las andaluzas, estoy seguro de que muchos de los que le dieron su
apoyo a los de Juan Marín, le harían pagar el obsceno espectáculo que están
dando.
