Llegaron a la política y
convencieron a muchos de que ellos eran el cambio, entraron en las
instituciones y se empezó a entrever que no decían la verdad. Ciudadanos, el
partido que encabeza Albert Rivera, está cometiendo tantos errores, que no nos
debe extrañar si cae en los sondeos con la misma fuerza que ascendió en su día.
Todos los partidos de la
oposición parlamentaria andaluza apoyan la propuesta del Partido Popular para
la creación de una comisión de investigación que esclarezca las circunstancias
y dirima responsabilidades en relación al saqueo de los fondos destinados a
formación. Pese a que Juan Marín aseguró que Ciudadanos votaría a favor de
cualquier propuesta en ese sentido, ha preferido hacer otra propuesta consensuada
con el PSOE para así, evitar que el PP la controle, un vil apaño que
posiblemente cortocircuite la comisión.
Pero es que no queda ahí la
cosa, Ciudadanos tampoco pedirá la dimisión del consejero de Economía y
Conocimiento, investigado por la Fiscalía Superior de Andalucía por un presunto
delito de prevaricación, los de Juan Marín nos cuentan que hasta que no sea
imputado, no exigirá que se cumpla el acuerdo firmado con el PSOE sobre
“regeneración democrática”, pero claro, esto lo dicen quienes consienten que
sigan en sus puestos cinco altos cargos imputados.
Ni la propia Izquierda
Unida, quien apoyó al PSOE en la anterior legislatura, se atrevió a pitorrearse
de los andaluces con tanto descaro.
Si comparamos el pasteleo
de Ciudadanos con el régimen corrupto andaluz, con su comportamiento exigente
en la Comunidad de Madrid con el gobierno del Partido Popular, nos damos cuenta
que los de Albert Rivera utilizan varas
de medir completamente distintas. Piden una auditoria a la gestión del PP en
Madrid durante los últimos ocho años, y en cambio, en Andalucía ni se les
ocurre, aquí se contentan con ser cómplices y compañeros de viaje de los
“saqueadores”.
