A muy pocos días de que se
haga realidad el tan ansiado cambio en Andalucía con la investidura de Moreno
Bonilla como presidente andaluz, el ambiente está muy enrarecido por las
continuas salidas de tono de Albert Rivera y de Juan Marín, quienes parecen más
empeñados, en dinamitar el pacto que en culminarlo.
Albert Rivera, se ha referido
al pacto entre el PP y VOX mediante el que se ha desbloqueado la investidura,
como “papel mojado, un acuerdo entre dos grupos parlamentarios que no vincula
al Gobierno de Andalucía”. Insiste el líder de Ciudadanos, en que “nosotros no
hemos firmado ese acuerdo, ni hemos hecho ninguna reunión, ni nos hemos
comprometido», haciendo especial hincapié que el único documento que compromete
a su partido es el que firmaron con el Partido Popular.
Como vemos, la actitud de
Rivera ayuda muy poco a que llegue a buen fin este próximo gobierno bipartito
andaluz, pues seguir faltándole al respeto al partido decisivo que desde la
oposición será el que decida si se aprueban las iniciativas del futuro
gobierno, parece bastante temerario.
Juanma Moreno y su partido,
tienen por delante una difícil labor, pues tener un socio de gobierno que solo
produce desestabilización, les puede entorpecer a la hora de culminar el
desmontaje de la tela de araña construida por el corrupto régimen socialista, y
hacer una gestión positiva.
La obsesión de Rivera por
captar votantes de izquierdas en futuras elecciones, posiblemente le haga
perder casi todos los votantes de derechas, la mayoría de los que le dieron
apoyo a su partido. Ir de divo en política, puede causarle muchos problemas,
parece no entender, que el interés nacional debe estar siempre por encima de su
proyecto personalista.
