Sánchez ha convertido España, ha convertido el sistema eléctrico español en un laboratorio, en un campo de pruebas del ecologismo más radical, apadrinando las fuentes de energía inestables e impredecibles, la fotovoltaica y la eólica, y despreciando los saltos de agua, los ciclos combinados con gas natural y los reactores nucleares.
Los expertos ya lo habían advertido, sin un porcentaje adecuado de energías estables en nuestro mix energético, podía pasar lo que desgraciadamente sucedió y sufrimos todos los españoles. Y todo por culpa de que la izquierda les atribuye ideología a las distintas fuentes de energía.
Es que la izquierda nunca mira por el bien de los ciudadanos, solo mira por llevar a cabo sus perniciosas agendas ideológicas, por ello, tachan a los demás, a los que no piensan como ellos, de «negacionistas». Aunque su mentira ha sido desmontada, un país no puede nutrirse casi en exclusiva de energías de las que ellos consideran renovables.
Querían demostrar que sus tesis, esas que plantean el fin de los combustibles fósiles y de la nuclear, eran acertadas y España debía «ser la primera en la plena implantación de la Agenda 2030», la primera en «erradicar por completo la huella de carbono y las nucleares». Pero lo único que ha quedado demostrado, es que quienes aseguraban que eran imposible un apagón en España y que lo importante era imponer su sectarismo anticientífico para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, son unos farsantes que siempre ponen sus intereses ideológicos por delante del bien común.
En el momento del apagón, había cuatro reactores nucleares parados y para colmo, teniendo los embalses repletos de agua, la utilización de los saltos de agua se limitó a menos de un 10%. Hay que recordar que el PSOE y sus socios defienden las tesis de dejar fluir al agua libremente por un supuesto respeto a la madre naturaleza. En ese momento, casi el 75% de la energía inyectada en el sistema procedía de las renovables.
Y el resultado cosechado por este Gobierno de cafres ya lo sabemos, la madre de todos los apagones al más puro estilo cubano o venezolano. Sánchez ha sido capaz de cargarse la estabilidad y la garantía de suministro sin apagones. Y de ganarse también la absoluta desconfianza de nuestros vecinos portugueses. Sánchez y su PSOE es una plaga que urge erradicar.
Hay que soñar con el día de la liberación nacional, el día que ese señor esté en la cárcel