Cuando le ha interesado al
Gobierno, ha informado de la detención de Manuel Murillo hace ya casi dos meses,
un “zumbao” de la casi inexistente extrema derecha, que en un grupo de wasap,
para hacerse el machito, afirmaba que iba a atentar contra Pedro Sánchez por
pretender sacar los restos de Franco del Valle de los Caídos.
Cuando Sánchez ha pensado,
que le beneficiaba electoralmente, ha lanzado la información y ha dado orden a
sus medios afines de que conviertan a este “Torrente de Tarrasa” en un
peligroso Rambo, eso sí, que guardaba en su domicilio 16 armas largas y cortas,
unas legales y otras ilegales. Quienes le conocen dicen, que aparte de ser el
peor tirador del lugar, no estaba en absoluto equilibrado mentalmente. No
olvidemos, que hablamos de un tío, al que no se le ocurre otra cosa, que pedir
ayuda en una red social para cometer un magnicidio, y que así, se entere mucha
gente.
Si el Gobierno pretendía
criminalizar a todos aquellos que nos oponemos a que saquen los restos de
Franco del Valle de los Caídos, se ha equivocado, pues ha sido precisamente una
coordinadora de Vox, partido que se opone a lo que el quiere perpetrar, la que
ha denunciado a este fantasma. Y es que muchos españoles queremos sacarle de La
Moncloa, pero por supuesto, no en una caja de pino, queremos echarle de allí
derrotándolo con nuestros votos, por vías absolutamente democráticas.
Supongo que Sánchez, habrá
pensado en sus adentros, que pena que no me haya disparado y que me haya rozado
la bala, monto otro 11-M, criminalizamos a la derecha, y me quedo en La
Moncloa.

Estoy de acuerdo; este presidente no es bueno y buscará votos debajo de la tierra, hay que controlar los votos, por que se votan muertos.
Si como dicen las encuestas, ganaría el PSOE, porque no convoca elecciones, y terminamos de una vez. Elecciones ya.