Cuando creíamos, que
Manuela Carmena y su equipo de gobierno, no podrían superar sus anteriores
ocurrencias, nos enteramos que les han comunicado a las Juntas de Distrito que
delegan en ellas la decisión de celebrar
o no “El día sin bañador” en las piscinas públicas madrileñas.
El Director General de
Deportes afirma que les traslada la solicitud que les ha hecho llegar la
asociación ADN (Asociación para el Desarrollo del Naturismo), “por si les
pareciera interesante autorizarlo en algunas de las piscinas de su distrito”. Hasta
la fecha sólo ha contestado un distrito, el de Puente de Vallecas, que ha
considerado que «el perfil de los usuarios no aconseja autorizar el día
sin bañador».
Gracias a Esperanza Aguirre
conocemos el asunto, pues lo hizo público durante el debate sobre el estado de
la ciudad celebrado este martes. La portavoz popular lo ha calificado de
«ocurrencia fantástica» y ha añadido muy acertadamente: “No sé si
tendrán ustedes el valor, y esto ya es muy en serio, de instalar el día sin
velo para mujeres musulmanas”.
No resido en Madrid, pero
amigos que tengo allí me dicen, que en la capital del Reino hay muchos
problemas que solucionar y mucha mala gestión que debería mejorar, así como,
que están hartos de las ocurrencias absurdas de una alcaldesa incapacitada para
dirigir una gran ciudad como Madrid, y rodeada además, de una banda de
radicales antisistema.
Personalmente, nunca he
estado en contra del nudismo, sólo que lo practico cuando estoy en una desierta
playa de Doñana, y lo hago, para broncear las partes que habitualmente no lo
están, simplemente por estética. Respeto a los que lo practican con la
intención de mostrar su cuerpo a los demás, eso sí, en las zonas destinadas a
ello, y por supuesto, las piscinas públicas de una capital no es el lugar más
apropiado.
Es muy sencillo Sra. Carmena, quien quiera ver pajaritos y
conejitos, que se vaya a una playa o piscina nudista, pues en una sociedad
abierta como la nuestra se puede encontrar siempre el equilibrio si utilizamos
el sentido común.
