Lo manifestado por el
ministro de Justicia, Rafael Catalá, es inadmisible, pues echa gasolina a una
hoguera que de por sí ya tiene un tamaño preocupante. Que un ministro lance
insidias y descalificaciones a un magistrado por el hecho de haber dado un voto
particular en una sentencia, por muy polémica que esta sea, como mínimo,
debería costarle el puesto.
La Ley Orgánica del Poder
Judicial dice, en su artículo 12.1, que en el ejercicio de la potestad
jurisdiccional, los jueces y magistrados, son independientes respecto a todos
los órganos jurisdiccionales y de gobierno del Poder Judicial, que solo cabe
recurrir sus decisiones judiciales por la vía procesal oportuna y, ya el
artículo 13, con carácter aún más expeditivo, que “todos están obligados a
respetar la independencia de los jueces y magistrados”. Catalá se ha saltado a
piola las reglas del juego democrático basado en la separación de poderes y en
el Imperio de la Ley. Alucino observando como este Gobierno ha decidido, al
parecer y de manera absurda, suicidarse de forma colectiva.
Se está generando un
movimiento social de etiqueta radical, camuflado de feminismo, que persigue
coartar el libre funcionamiento de las instituciones democráticas incluido el
Poder Judicial, y a cientos de miles de mujeres españolas que de buena fe están
alarmadas por este caso, las están utilizando para lograr sus objetivos
antisistema.
Si lo que se pretende es
hacer justicia en el caso de La Manada, todo parece indicar que eso va a ser
imposible. Se supone que ambas partes, o una de ellas como mínimo, recurrirán
la sentencia, y tendrán que ser los magistrados del TSJN, los que gestionen el
gran marrón que les llegue. Gran presión social en las calles, políticos
haciendo declaraciones irresponsables, y miembros del Gobierno entrometiéndose
y descalificando a jueces. Tendrán dos opciones, o sentencian agresión sexual y
salva el cuello, o sentencian abuso o falta de delito, en este último caso,
serán estigmatizados, serán insultados, y sus fotos aparecerán en todos sitios,
su vida quedará arruinada ¿Alguien cree que se dan las condiciones para que se
produzca una sentencia independiente y justa?
