Para los que albergaban
alguna duda al respecto, supongo que tras ver lo que ocurrió ayer en el
Parlamento de Cataluña, esas dudas se habrán disipado. El Golpe de Estado en
Cataluña continúa.
Pero ayer quedaron claras
muchas más cosas, entre ellas, la incapacidad del Estado para hacer frente a
sus enemigos, entre otras cosas, porque las leyes no se cumplen,
principalmente, por la cobardía del Gobierno y del partido que lo sustenta, y
también, porque los otros tres partidos nacionales con representación
parlamentaria tampoco están por la labor.
Los españoles creíamos que
desde la Transición vivíamos en una democracia, y nos han dado gato por liebre,
resulta que vivimos en una partitocracia corrupta que ni siquiera cumple con su
obligación de cumplir y hacer cumplir las leyes, además de que lo que votan los
ciudadanos no se corresponde con los escaños obtenidos, un auténtico fraude.
Ayer sentí verdadero bochorno
al escuchar las palabras de Dña. Soraya, cuando afirmó “que el paso atrás que
anunció Puigdemont demuestra lo bien que lo hace el Gobierno”, como si a estas
alturas ese fuera el problema más importante que tenemos. Lo mismo, hasta traga
su gobierno, para vergüenza de todos los españoles, en sustituir un prófugo por un encarcelado.
A estas alturas, todo lo que
no sea suspender la autonomía catalana por los años que sea necesario para
desmontar toda la estructura independentista, y desintoxicar a la población
catalana, intoxicada por las patrañas que les han inoculado, en la escuela y a
través de los medios, todo lo que no sea eso, no servirá para nada. Y por
supuesto, detener, juzgar y condenar a todos los políticos catalanes que han
participado en el Golpe.
