El PSOE “peregrinó” al Valle
de los Caídos para pedir la exhumación de Franco. Tras su visita, Sánchez
manifestó que el actual Valle de los Caídos es un desprecio a la democracia.
Más bien diría yo, que el desprecio a la democracia lo cometen ellos, pues el
pueblo español de entonces, entre los que yo estaba, votamos democráticamente
que queríamos reforma y no ruptura, y fruto de ello fue la Transición, que no
fue otra cosa, que perdón y reconciliación.
Un Pedro Sánchez, sin escaño
en el Congreso por decisión propia, con poca presencia en los medios, y con
pocas ideas, recurre a lo de siempre, a su tan socorrido Franco. El problema es
que olvida que con su irresponsable decisión, reabre heridas que se abrieron
hace 80 años y vuelve a poner al pueblo español en la tesitura de elegir uno de
los dos bandos de entonces, de identificarse con uno de ellos y por lo tanto,
considerar como enemigos a quienes se sitúen en el otro. Una auténtica
barbaridad que solo nos perjudica como Nación.
Lo que este PSOE pretende con
la potenciación de la Ley de Memoria Histórica es, reescribir la historia y
vengarse no se sabe de quién. Y digo esto, porque la mayoría de españoles de
hoy en día ni siquiera vivieron la dictadura y ven todo esto como muy lejos.
Están mucho más preocupados con los problemas que tienen actualmente, y para
los que gente como Pedro Sánchez tienen la obligación de aportar soluciones,
que para eso les pagamos.
Es una pena, que el actual
PSOE siga sin digerir la derrota de entonces y sus causas, y siga obsesionado
con quienes les derrotaron. Dejemos en paz a todos nuestros muertos.
