El Letrado Mayor del
Parlamento de Andalucía lo ha dejado muy claro, la decisión de vetar las
iniciativas de la oposición en la Mesa del Parlamento, alegando que era
imposible admitir reformas que afecten al desarrollo presupuestario, no se
ajusta a la legalidad.
Y esta ilegalidad la está
perpetrando el PSOE gracias a que cuenta con el apoyo de Juan Marin, hombre de
confianza de Albert Rivera en Andalucía, y cómplice imprescindible para cometer
tamaña fechoría.
Cuando la presidenta nombró
a Juan Pablo Durán como presidente del Parlamento, sabía lo que hacía,
necesitaba a un comisario político sin escrúpulos de ningún tipo dispuesto a
cometer cualquier tropelía que le ordenara su partido. Pues bien, este lebrel del
PSOE, obvia el informe del Letrado Mayor y fuerza votar en la Mesa una
modificación del Reglamento para imponer la mordaza a la oposición e impedir
que ni siquiera se discutan en la Cámara sus iniciativas.
Lo que Ciudadanos hace en
Andalucía es totalmente opuesto a las milongas con las que ha conseguido un
gran resultado en Cataluña y pretende conseguir a nivel nacional en las
generales que se avecinan. Los españoles estamos hartos de políticos
mentirosos.
Pero hay otro tema igual de
sangrante, y que no se habría podido hacer sin el apoyo de Ciudadanos. Juan
José Negro, Director de la Estación Biológica de Doñana, fue ayer destituido como
represalia por haber cuestionado el concurso promovido por la Junta para
adjudicar los derechos mineros de Aznalcollar, ese concurso que está siendo
investigado por sus claros indicios de amaño.
Como se puede observar, la
Junta de Andalucía observa unos comportamientos más propios de la “mafia
calabresa” que de una administración pública de un Estado democrático, y esto
lo hace porque tiene a un socio de gobierno en la sombra, Ciudadanos, que traga
con todo sin pestañear ¿Porqué será?

Ya se sabe quienes son unos y otros. Solo piensan en agarrarse a sillones y vivir de PM (más la tajada que puedan ir sacando en ocaciones).