El
cierre en falso de la Comisión Parlamentaria de Investigación sobre
los EREs fraudulentos de Andalucía es ya un hecho. El PSOE ha
conseguido el apoyo incondicional de Izquierda Unida, IU asume la
corrupción de su socio de gobierno y acepta, no señalar a Chaves y
a Griñan en su propuesta de conclusiones, y descargar toda la
responsabilidad en la Consejería de Empleo.
Los
comunistas andaluces, han demostrado que están dispuestos a todo con
tal de no perder la porción de poder de que disfrutan y los
privilegios políticos que conllevan los sillones que ocupan. Hace
meses pedían la dimisión de Griñan, ahora se han hecho compinches
de él. IU ha demostrado tener principios de quita y pon, lo mismo
actúan de fiscal, que de abogado defensor, en el mismo asunto y en
un corto espacio de tiempo.
Los
camaradas de Sanchez Gordillo, se tragan sin rechistar, diez años de
corrupción generalizada.
Y
resulta curioso, porque al igual que la mayoría de la ciudadanía
andaluza lo sabe, los votantes de IU conocen que Griñan es el máximo
responsable de la trama y que ha permitido de forma consciente que
procedimientos que estaban totalmente fuera de control y fuera de la
ley se perpetuaran en la Junta de Andalucía. Ahora, Izquierda Unida,
acepta realizar este paripé para vergüenza de los andaluces.
Que
pensará de todo esto, Alba Doblas, la portavoz de IU en la comisión
de investigación de los EREs, esa mujer que a todos nos pareció muy
honesta, que siempre mantuvo el pulso preguntando lo que debía y que
puso contra las cuerda a Chaves y a Griñan; cuantos sapos debe de
estar tragándose.
La
metamorfosis de Izquierda Unida en este asunto, lo único que nos ha
corroborado es que este partido en Andalucía esta dirigido por
golfos, golfos que para mantenerse en el poder tapan las ilegalidades
de otros golfos, sus actuales socios, los socialistas.
Todo
esto nos demuestra, que la corrupción en Andalucía se ha
institucionalizado tanto, que es parte principal del sistema. Décadas
de ejercicio ilimitado del poder, sin freno alguno, ha conseguido que
la Junta de Andalucía se degrade de tal manera, que el olor a
podrido llega ya a todos los rincones de nuestra tierra.
Y
que decir de la Cámara de Cuentas de Andalucía, ese órgano
fiscalizador, auténtica marioneta del Ejecutivo andaluz, que se
dedica a adulterar y ocultar dictámenes para salvar la cara al
presidente de la Junta de Andalucía. La Cámara de Cuentas en
Andalucía solo está para colaborar con gobernantes incompetentes y
deshonestos, y tapar sus desmanes, en vez de combatirlos y
sofocarlos.
Ahora
ya si se puede generalizar y decir a los cuatro vientos que en
Andalucía, los dos partidos de izquierdas mas significativos, PSOE e
IU, forman parte de una mafia política dedicada al saqueo de las
arcas públicas y a evitar que la ley pueda pedir responsabilidades a
los responsables.