En las comisiones parlamentarias del Congreso de los Diputados se están perpetrando todo tipo de vulneraciones de las normas, todo tipo de ilegalidades que son consecuencia de las cesiones de Sánchez a sus perniciosos socios.
En la última sesión de la Comisión de Justicia se han batido todos los records al permitir el presidente de la Comisión, Francisco Lucas, del PSOE, al diputado de Junts hacer su intervención en catalán a pesar de no contar la Comisión con los medios técnicos para la traducción simultánea. El presidente de la Comisión ha explicado que se entregará al resto de miembros de la Comisión una copia escrita del discurso, que es, además, la que figurará en el diario de sesiones.
Hablamos de una decisión, la de la Mesa del Congreso, que incumple la disposición transitoria primera de la reforma del reglamento del pasado 21 de septiembre al no haber dotado a las comisiones de los sistemas de traducción necesarios para hacer posible el uso de las lenguas autonómicas en las mismas.
La lógica y la razón nos dice, que permitir el uso en un órgano parlamentario de una lengua que una mayoría de los miembros no entiende, vulnera el derecho de estos parlamentarios al ejercicio del cargo público representativo que consagra el artículo 23 de la Constitución al impedírseles entender debidamente las intervenciones que se llevan a cabo en la Cámara.
Y qué decir de la presidencia de la Comisión que se permite prescribir que en el diario de sesiones se reproducirá el texto en español que entreguen por escrito los diputados de Junts… y no la intervención oral que se produzca en la sesión, toda vez que el reglamento prescribe que el diario de sesiones debe recoger las intervenciones orales en la Cámara y no los textos que se remitan.
El ”encaje de bolillos” que está teniendo que hacer el infame de Sánchez para tener contentos a sus cómplices, está haciendo que se retuerzan las leyes, las normas y los reglamentos, situando a nuestras instituciones en la ilegalidad permanente, esto es bochornoso, parece mentira a donde hemos llegado y sobre todo, el pasotismo de tantos ciudadanos ante lo que está sucediendo, obviando que se está fraguando un futuro muy negro para ellos y sus descendientes.