El Gobierno, el PSOE y sus
socios podemitas, tras arremeter contra la tumba de Franco, ahora han decidido
arrebatarle a la Iglesia parte de sus propiedades, muchas de ellas, inscritas
en el año 2006 pero suyas desde hace siglos.
La cristianofobia ha sido
siempre signo de identidad entre los miembros de la izquierda radical de este
país. La ofensiva ha comenzado en Córdoba, donde tras nombrar y pronunciarse un
Comité de Expertos de ideología izquierdista, han decidido acudir al Tribunal
Constitucional para arrebatarle la Mezquita Catedral a la Iglesia.
Algo de Historia nunca viene
mal, la Mezquita de Córdoba, actual Catedral de la Asunción de Nuestra Señora,
se construyó en el año 785 en el lugar que ocupaba la basílica visigótica de
San Vicente Mártir, templo cristiano edificado a mediados del siglo IV.
El templo es propiedad de la
Iglesia, y esto queda acreditado desde el siglo XIII, año en que Fernando el
Santo se la devolvió al estar edificada sobre el solar que albergaba un antiguo
templo cristiano de la época visigoda, como antes indiqué.
Pretender que opiniones
externas “mercenarias” contradigan lo dicho siempre hasta por los propios
funcionarios municipales, que en su día no tenían ni la más mínima duda de la
titularidad de la Iglesia, resulta aclarador.
Cuando las izquierdas se unen
para gobernar, parece inevitable que durante su mandato hagan gala de su
anticlericalismo visceral. Aunque desde luego, en lo referente a la titularidad
de la Mezquita-Catedral de Córdoba, no tienen nada que hacer, aunque eso sí, tendrán
a los cordobeses distraídos y enfrentados por culpa de sus viscerales y
arcaicas fobias.
