No hace demasiado tiempo, el
ex ministro de Zapatero, Miguel Sebastián, afirmó delante de un grupo de
personas, que la tesis doctoral de Pedro Sánchez la había hecho en un 90% el
equipo de su ministerio. En su día, solo se hizo eco de la noticia, Vozpópuli.
En esos días, Pedro Sánchez, no pintaba nada, y ni se pensaba que podría pintar
nada en el futuro, por ello, pasó bastante inadvertida. Pero ahora, esa
afirmación del ex ministro, tiene gran relevancia, diría yo que es fundamental.
Quienes le hicieron la tesis
a Pedro Sánchez, abusaron del “corta y pega”, por lo que cometieron plagio.
Algo que han demostrado sobradamente los pocos medios independientes que quedan
en este país, encabezados en este caso, por el prestigioso diario ABC.
Cuando Sánchez presentó la
tesis doctoral, cometió delito, pues presentó una tesis que en su casi
totalidad era un plagio, y además, él casi no aportó nada, pues se la hicieron
otros. Su engendro de tesis, debería haber estado entrecomillada desde el
primer párrafo al último. Como las tesis doctorales deben ser trabajos de
investigación inéditos y originales, lo de Sánchez fue un fraude, un delito que
demuestra la calaña del personaje.
Situémonos en 2010, Pedro
Sánchez es profesor de la universidad Camilo José Cela. Se inicia la
implantación del Plan Bolonia, por lo que el 50% de profesores deben ser
doctores. En el curso 2007-2008, esa universidad solo nombró dos doctores, en
los siguientes nueve años, 168, pues se arriesgaba a perder títulos, como
consecuencia, aquello fue un coladero donde se daban los títulos de doctor como
churros, los tribunales eran auténticos coladeros de “recomendados por
amiguetes”.
Por mucho que los medios
tóxicos que apoyan con descaro al “Frente Popular” sigan negando lo evidente,
España tiene un presidente que es un farsante, que ha delinquido, y debe
dimitir, abandonar la política e irse a casa a vivir de su acaudalada esposa.
Sánchez se niega a ir al
Congreso a someterse a las preguntas del resto de grupos, y ha optado, por
amenazar a los medios que desde la rigurosidad dicen la verdad, y a la derecha,
Partido Popular y Ciudadanos. El okupa de La Moncloa ha quedado retratado.
