Nueva encuesta de intención
de voto, esta vez de GAD3 comparándola con la de mayo, un sondeo que conviene
analizar, pues los que nos movemos en distintos ámbitos sabemos que la
ciudadanía se encuentra bastante huérfana políticamente hablando y cada vez se
identifica menos con los cuatro partidos a los que el sistema les permite tener
representación.
Ahora mismo, todo está
marcado por el desafío de los independentistas catalanes, y por lo que pueda
pasar a partir del 2 de octubre. Me refiero a la locura que los partidos de
izquierda pretenden con su intención de la reforma constitucional en materia de
organización territorial.
El Partido Popular aumentaría
en cuatro diputados, y eso que un número importante de sus votantes maldicen a
Rajoy por su manera de actuar, o simplemente, por esa cobardía vestida de
prudencia que exhibe. A Ciudadanos, pese a que muchos de sus cargos electos lo
siguen abandonando y a que ha defraudado a casi todos, le dan la misma
representación gracias a los votos de quienes dejan de votar al PP. El PSOE de
Pedro Sánchez, perdería seis diputados, fruto de lo peligroso de su actual
proyecto. Por su parte, Podemos, aumentaría su representación en un diputado a
costa de los socialistas más radicales.
Como es ya costumbre, en
dicho sondeo no existía la opción UPYD, y es curioso, porque en otro sondeo
realizado recientemente en Madrid, al partido magenta ya se le dan escaños. A
UPYD, tanto el poder económico como mediático, decidieron en su día que era muy
molesta y que había que aniquilarla, su regreso al Congreso de los Diputados
solo dependerá de esa parte de la ciudadanía que piensa por sí misma, y que
quiere que lo que muchos piensan y sienten, alguien se atreva a decirlo en la
sede de la soberanía popular.
Si próximamente se aborda la
reforma de la Constitución en lo referente al modelo territorial, los
ciudadanos debemos estar muy atentos, pues podrían intentar hacerla por la
puerta de atrás sin preguntarnos en referéndum. Esos inventos de la “España
federal” y de la “Nación de naciones” pretenden todo lo contrario de lo que una
parte importante de españoles piensa, es decir, quitarle poder y competencias a
las CCAA, pero claro, por eso nunca nos preguntarán, no les interesa, ya que no
podrían robar tanto ni enchufar tanto.
