Cuando los españoles
estábamos un poco más tranquilos tras el compromiso que adquirió con todos
nosotros Mariano Rajoy referente a como se iba a aplicar el Art. 155, ayer nos
sorprendió a todos nuestra vicepresidenta, afirmando, que si Puigdemont convoca
elecciones autonómicas se podría parar el 155. Tras ella, los miembros de su
facción, tanto de dentro como de fuera del Consejo de Ministros, incidieron en
esas afirmaciones.
Los españoles de bien,
empezamos a estar hartos de las maniobras de esta señora. Parece desconocer, que
la puesta en marcha del 155 no solo es consecuencia de la actual, sedición y
rebelión, de los poderes públicos catalanes, parece olvidar que esto viene de
mucho más atrás, y que esta medida se pudo haber tomado mucho antes.
Aplicar el 155 no solo
sirve para impedir o dejar sin efecto la proclamación de independencia o de la
ilusoria república catalana, el 155 debe servir para “desnazificar” una
sociedad enferma, para que la legalidad constitucional reconquiste un
territorio perdido por el Estado de Derecho, para devolver a todos los
catalanes, los derechos y las libertades que les han arrebatado esos canallas
independentistas del pensamiento único.
Y todo, porque piensan, que
si hay elecciones, los partidos independentistas pueden perder la mayoría
absoluta. Personalmente creo, que de unas elecciones saldría una Cataluña
ingobernable, pues los de Iceta, los del PSC, nunca han sido de fiar, y que con
su errático comportamiento, llevarían al traste cualquier intento de que a
través de un gobierno de concentración constitucionalista se pudiera conseguir
lo mismo que a través del 155.
También me choca el tono
empleado por Dña. Soraya cuando se refiere a lo que va a hacer el Senado. Es
evidente, que de separación de poderes, nada de nada, pero se debería de disimular
un poco por decencia, pues con sus palabras da a entender que la Cámara Alta está
a lo que diga el Ejecutivo, que sus miembros son “simples monigotes”.
Me indigna, que al que
debería estar desde hace mucho tiempo encarcelado, si se hubiera aplicado el Código Penal, le tiendan un puente de plata
para que hable en el Senado, lo mismo algunos ingenuos aún piensan que hay
posibilidades reales de que recule.
Lo cierto es, que la
facción “sorayesca” del poder, ha hecho retornar la incertidumbre a los
españoles de bien. Esta señora, cada vez que abre la boca “se cubre de gloria”.
