Si lo que nos dijo ayer Mariano Rajoy, realmente se traduce en hechos, es
evidente, que la aplicación del 155 no va a ser descafeinada como algunos nos
temíamos, pues las medidas que ha anunciado se van a tomar, tienen mucha
cafeína.
Nos dijo que van a cesar al
gobierno catalán en pleno, pero no se nos dijo si a sus miembros se les va a
aplicar el Código Penal por los, múltiples y graves delitos cometidos, y se les
va a encarcelar de inmediato. Por cierto, ¿tras ser apartados del poder, van a
seguir cobrando sus sueldos?
Nos dijo, que el Senado va a
tutelar la actividad del Parlamento catalán, para así evitar nuevos ataques a
la Constitución ¿si no se consigue, lo disolverán?
También nos dijo, que el
Estado controlará todas las consejerías, a los Mozos, a TV3 y a todo el
entramado de entes públicos. Es evidente, que lo conveniente es hacer una gran
limpieza y destituir a todos los sicarios que el independentismo tiene en todas
esas estructuras para controlarlas.
Lo que no termino de ver es
eso de convocar elecciones autonómicas antes de seis meses, lo entendería como
una declaración de intenciones, pero a sabiendas de que es imposible, pues sin
orden social y sin orden político, no se darían las mínimas condiciones democráticas
exigibles.
Entiendo, que antes de
convocar unas elecciones autonómicas, hay que garantizar, hay que restaurar, la
legalidad constitucional y estatutaria, y por supuesto, hay que asegurar de
manera previa, los derechos y las libertades de los catalanes.
Hay una cosa gravísima de la
que no se nos habló ayer, y me refiero, a si a los tres partidos golpistas,
Pdcat, ERC y las CUP, esos que han dado un Golpe de Estado y se han rebelado
contra la legalidad, se va a cometer la barbaridad de permitirles ser legales y
poder concurrir a las elecciones autonómicas. Es evidente, que en cualquier
democracia seria, cualquiera de las de nuestro entorno, ya se habría iniciado
el proceso para ilegalizarlos, de hecho, aquí en España disponemos de la
siempre incumplida Ley de Partidos y demás legislación para llevarlo a cabo.
Sin que sirva de precedente,
le doy mi confianza previa a nuestro presidente del Gobierno, pero entiendo que
mi obligación es plantear las dudas que tengo.
