Resulta bochornoso, que
tras el derrumbe del muelle/pantalán del Puerto de Vigo en pleno Concierto, en donde han resultado heridas casi 400 personas, el principal responsable,
que no es otro que el ayuntamiento vigués, se dedique a intentar hacer
responsable a la Autoridad Portuaria. No se puede dar autorización para hacer
un concierto con un aforo autorizado de casi cinco mil personas sobre una
estructura sin el mantenimiento adecuado.
Resulta patético escuchar a
Abel Caballero, alcalde socialista de Vigo, quien en vez de asumir sus
responsabilidades y dimitir, se aferra al cargo. Aunque este alcalde tiene una
gran suerte, su suerte es la de pertenecer a un partido de izquierdas, por
ello, las TV y resto de medios tóxicos, no se están dedicando a pedir su
cabeza.
No hay que ser muy
inteligente, para saber, que si Vigo hubiese estado gobernada por la derecha,
su alcalde hubiese sufrido el más cruel linchamiento mediático. En la política
española hay siempre dos varas de medir, y en este caso, por el tratamiento y
la cobertura mediática recibida, se ve muy claro.
Podemos hablar, tras conocer
todo lo ocurrido, que los allí congregados, pese a todo, tuvieron mucha suerte,
pues si llega a haber marea alta, el resultado del hundimiento podría haber
sido catastrófico.
