Primero nos dijeron, que se
retiraba la Euroorden contra Puigdemont, porque las leyes belgas no
contemplaban los delitos de sedición y rebelión, por lo que si lo extraditaban,
solo sería por malversación y no se le podría juzgar por lo demás, lo que
hubiese supuesto un agravio comparativo en relación a Junqueras y sus
compinches, todos ellos en prisión.
En cambio, ahora que
Puigdemont se ha desplazado a Dinamarca, nos cuenta el juez LLarena, la milonga
de que como el huido parece querer ser detenido, pues no se cursa la orden para
su detención. Merece la pena puntualizar, que en la legislación danesa sí que
están contemplados delitos similares a sedición y rebelión.
Empiezo a estar convencido de
que Mariano Rajoy no quiere que traigan a Puigdemont detenido, el siempre huye
de los marrones que le obligan a tomar decisiones. Se cubre las espaldas con la
petición del Ministerio Fiscal, pero sabiendo que el juez argumentaría un
criterio distinto para que no se llevara a efecto su detención.
La resolución del juez del
Tribunal Supremo es bochornosa, pues aduce criterios claramente políticos para
no pedir la detención del jefe rebelde. Llarena se refiere a que Puigdemont
pretende «provocar su detención en el extranjero» ante la
«imposibilidad legal de optar a la investidura sin comparecer en el
Parlamento», y considera que Carles Puigdemont pretende «forzar un
contexto en el que poder delegar su voto», como si estuviera en la misma
situación que Oriol Junqueras, encarcelado en España.
Desde mi punto de vista, si
un juez ve que hay posibilidad de tomar decisiones que lleven a la detención y
extradición de un peligroso delincuente, nunca puede dejar de hacerlo alegando
como causa el contexto político, Llarena es desde hoy, un juez político que
sirve los intereses del Gobierno y no los de la Justicia.
Es duro de reconocer, pero la
iniciativa en este asunto la lleva siempre Puigdemont.
Mariano Rajoy parece empeñado, por culpa de sus inacciones y sus erróneas decisiones, en destruir a su partido.

Yo hago ota lectura. Para ser investido presidente de forma telemática tiene que demostrar algún tipo de impedimento físico para hacerlo de forma presencial. Si se cursa la euro orden, estará retenido en ese pais hasta que sus tribunales decidan y, durante ese tiempo, podrá usar esa retención como argumento.
Desde un principio quien tenga dos dedos de frente deberia saber que la orden de detención no se iba a prodicir
Era una petición de la Fiscalía no pintaba nada del Juez. Sería bochornoso para España tener que pasar nuevamente por las autoridades judiciales de otro pis, cuando el individuo tiene que venir a España.
En todo caso se perseguía que se asustada y no fuera a Dinamarca.