No voy a cometer el error, de
meter en el mismo saco a todos los Mossos, pero como cuerpo policial, pueden
definirse como una organización criminal que siempre cumple las órdenes que le
dictan los líderes sediciosos, pues sus mandos siempre han sido elegidos a dedo
por quienes siempre han tenido el objetivo de subvertir la legalidad para
conseguir sus bastardos objetivos, que no son otros, que los de destruir la
Nación española.
Todos conocemos cual ha sido
el delictivo papel de este “ejército de Pancho Villa” desde que el nacionalismo
catalán se tiró al monte, pero es que no ha sido solo eso, ahora sabemos, q ue los Mossos intentaron destruir la
alerta emitida en mayo del pasado año por la CIA estadounidense sobre un
posible atentado en La Rambla, pocos meses antes de que se produjera el brutal
atentado terrorista islámico de Barcelona, justamente en el sitio que decía ese
informe.
El 26 de octubre, y por orden
de la jueza de la Audiencia Nacional, Carmen Lamela, la Policía Nacional, decomisó
esa y otra importante documentación a los Mossos, justamente cuando se
disponían a incinerarla para eliminar pruebas de lo que ha sido una forma de
gobernar tan dañina para los catalanes.
Ahora ya podemos afirmar, sin
temor a errar, que el brutal y sanguinario atentado de La Rambla, se pudo
evitar, y que por la negligencia de un gobierno obsesionado solo en conseguir
su ilusoria independencia, fue asesinada mucha gente. El gobierno catalán en
pleno, debería sentarse en el banquillo para responder de su negligente
actitud, una actitud que ha costado muchas vidas.
Los Mossos siguen existiendo
como policía autonómica, simplemente porque han tenido la suerte de tener al
frente del Gobierno de España, a una persona incapaz de afrontar sus
responsabilidades y de hacer cumplir las leyes. Con González o Aznar al frente
del Gobierno, los Mossos ya serían historia, y sus miembros válidos ya serían
policías nacionales mediante la “pasarela” establecida.
