El
gobierno socialista de Castilla La Mancha, con Emiliano García Page a la
cabeza, se ha propuesto impedir “por lo civil o por lo criminal” que la
localidad de Villar de Cañas albergue el cementerio nuclear.
Para
ellos, no tiene la menor importancia que el cementerio nuclear lo autorizara su
camarada Zapatero, que tenga todos los papeles en regla y que sea esperado,
tanto por Villar de Cañas, como por todos los pueblos de la zona como “agua de
mayo”.
Y es que, el gobierno de Castilla La Mancha, ha
empleado la vil argucia de declarar la zona que se está acondicionando para
albergar la instalación como zona de especial protección medioambiental para
así proteger a las grullas, una especie que la mayoría de los vecinos de la
zona no han visto en su vida, debido a
que en las zonas cuasi desérticas, carentes de extensiones de agua y humedales,
no hay grulla en este mundo que se decida a descender, pues entiende que es lo
más alejado a su hábitat.
El
caso es que estamos ante más de lo de siempre, gobierno autonómico de un bando,
en este caso socialista, putea o intenta putear a ayuntamiento, en este caso
popular.
Los
vecinos de la zona deberían estar en constante vigilancia, pues debido al
sainete protagonizado por el PSOE castellano manchego, lo mismo intenta a la
desesperada García Page y su gobierno, realizar una suelta clandestina de grullas
discapacitadas en el término municipal de Villar de Cañas con el fin de lavar
su imagen ante el esperpento que están protagonizando. Y que conste, digo
discapacitadas porque es evidente que esa es la única manera de que no salgan
pitando de la zona en cuanto las suelten.
Que
el PSOE siga haciendo política de confrontación, rancia, estúpida y que
perjudica a los ciudadanos, en pleno siglo XXI, nos da una muestra de la
catadura moral de quienes nos gobiernan.
