Frente a la actitud de
Mariano Rajoy y su gobierno, esa de tomar decisiones con cuentagotas, tarde,
mal y con miedo, contrastan las manifestaciones espontáneas de ciudadanos a lo
largo de todo el territorio nacional, quienes se han tirado a la calle con banderas
nacionales para dar todo su apoyo a esos guardias civiles y policías
nacionales, cuando salen en convoyes de sus casas cuartel o acuartelamientos,
camino de Cataluña.
Mariano Rajoy, está
tardando tanto en detener a los cabecillas de la sedición, que lo único que
está consiguiendo es el envalentonamiento de todos ellos, y por supuesto, darle
esperanzas a todos aquellos que apoyan a los separatistas. Rajoy no quería ni
quiere tomar café, y mucho me temo, que al final se va a hartar de él. No va a
tener más remedio de, a última hora, tomar medidas drásticas.
Debemos ser conscientes,
que el domingo es sólo la primera parte del Golpe de Estado, pase lo que pase,
la segunda parte vendrá después, precisamente cuando Pedro Sánchez arrastre al
PSOE a un pacto con Podemos y toda la escoria separatista, cuando se presente
una Moción de Censura en el Congreso.
Por ello, no entiendo como
Rajoy no aplica el Art. 155, canalizando así el deseo de la mayoría de los
españoles, y en poco tiempo convoca elecciones generales, pues mi opinión es,
que de esa manera impediría que España cayera en manos de ese Frente Popular
revolucionario que arrasaría con todo, hasta con la Nación.
Mientras que Pedro Sánchez
sigue obcecado en su obsesión de ocupar La Moncloa, a cualquier precio,
insignes socialistas, esos que solo hablan cuando ya no tienen poder dentro de
su partido, abogan como, Juan Carlos Rodriguez Ibarra, por un gobierno de
salvación formado por PP y PSOE.
A fecha de hoy, el Gobierno
de España, el Estado de Derecho, solo cuenta con el apoyo de tres partidos
nacionales para imponer la legalidad constitucional, uno parlamentario y dos
extraparlamentarios, Ciudadanos, UPYD y Vox. El resto, el PSOE, Podemos,
separatistas y proetarras, pretenden todo lo contrario, cargarse el régimen del
78, la Constitución, y a la propia España.
Sé que mucho socialista se
molestaran por lo que digo, pero quieran o no quieran, Pedro Sánchez es su
líder y ha elegido un camino muy distinto al que ellos tomarían.
