La triste muerte del pequeño
Gabriel le debería de poner la cara “colorá” a todos esos partidos políticos
que quieren cargarse la Prisión Permanente Revisable, una medida apoyada por la
gran mayoría de la gente decente de este país indistintamente de su ideología.
La mayoría estamos de acuerdo en que los monstruos, indistintamente de su sexo,
deben pudrirse en la cárcel.
Esta vez, la asesina es una
mujer, pero no es algo que se salga de lo que dicen las estadísticas, en el
último año, de los casi 30 niños asesinados por uno de sus progenitores, dos
tercios han sido asesinados por sus madres y un tercio por sus padres. Pese a
ello, a los hombres ni se nos pasa por la cabeza pedir una ley que discrimine a
las mujeres y que las considere asesinas en potencia. Todo lo contrario del
espíritu de la injusta Ley de Violencia de Genero, que como hay muchos más
hombres que asesinan a sus parejas, que mujeres, discrimina claramente a los
hombres considerándolos potencialmente malos por naturaleza.
Ya es hora de que hablemos de
personas que cometen hechos horrendos y nos olvidemos de su sexo, ya es hora de
que entendamos que en los dos sexos hay personas capaces de cometer auténticas
barbaridades, ya es hora de desmontar los falsos argumentos del feminismo
radical.
Vivimos en un sistema tan
garantista, que protege en demasía a los delincuentes y a los asesinos, y
desprotege a esa gran mayoría que cumplimos escrupulosamente lo que dictan las
leyes. El caso del anciano al que le asaltan la casa unos delincuentes, lo
apalean, y al defenderse mata al agresor, y ahora va a caer sobre el todo el
peso de la ley, lo dice todo. La prioridad de nuestros políticos al legislar,
debería de ser la de protegernos a nosotros, no a ellos.

Ha sido algo horrendo. Y desde luego que se comenten barbaridades en ambos sexos.
Un saludo!