Debido al reciente asesinato
del pequeño Gabriel, el debate sobre la Prisión Permanente Revisable se ha
convertido en el termómetro perfecto para medir la maldad que reside en los
distintos partidos políticos parlamentarios. Los otros dos partidos
extraparlamentarios, UPYD y Vox, están inequívocamente a favor de que siga
vigente.
El Partido Popular siempre ha
estado a favor, Ciudadanos, por el contrario, ha pasado de estar en contra a
tener dudas, y de ese estado a estar a favor e incluso a ampliar sus supuestos
de aplicación, en cuanto Rivera se dio cuenta de que la mayoría de la población
la apoyaba, haciendo gala de su descarado oportunismo, apoya lo que la mayoría
de la población apoya, eso seguro nos dará votos, deben pensar. Bienvenidos al
bando de la “gente decente” en este asunto.
Por su parte, los partidos de
izquierdas, PSOE y Podemos, están empeñados en cargarse la PPR aún en contra de
lo que opina la mayoría de la opinión pública. A mí personalmente, la postura
de Podemos no me sorprende, pues ellos siempre han sentido fascinación por los
criminales y los terroristas, de hecho, Pablo Iglesias se negó a asistir ayer a
la entrevista de su partido con el padre de Diana Quer, algo que contrasta muy
mucho con cuando se reunió con los familiares de los proetarras que apalearon a
dos guardias civiles con sus novias en un bar de Alsasua. Iglesias es un “mal
bicho” y cada vez más españoles se han dado cuenta de ello. Podemos sabe, que
entre sus votantes están todos los criminales, delincuentes y mala gente de
este país, y querrá cuidar esos votos.
Lo verdaderamente
sorprendente es la postura del PSOE, que en contra de lo que piensan la mayoría
de sus votantes, quiere cargarse la PPR, su prioridad es estar en el conflicto
permanente con el Gobierno. Pedro Sánchez es un personaje peligroso, y sobre
todo amoral. La izquierda de este país, ha dejado definitivamente de defender a
la ciudadanía, se ha puesto del lado de quienes nos quieren hacer daño, a
nosotros y a nuestros hijos.
