Las proyecciones sobre población publicadas por el Instituto Nacional de Estadística son terroríficas y auguran un futuro para España absolutamente distópico. Va a ocurrir lo que quiere Sánchez y contra lo que no se ha opuesto nunca con firmeza el Partido Popular. Ni PSOE ni PP han apoyado la natalidad, tomando medidas para que sea posible mientras que, por el contrario, han apostado por la inmigración.
Lo dice el INE, nuestro crecimiento demográfico dependerá exclusivamente de la inmigración y se producirá un muy acelerado reemplazo poblacional. A este paso y si VOX con el apoyo de los españoles que sean capaces de ver la luz no lo impiden, cuatro de cada diez residentes en España habrán nacido en el extranjero en 2076, es decir, el 40,4% de la población residente en España habrá nacido en el extranjero dentro de cincuenta años. En ese año, la sociedad que conocemos se encontrará ya agonizando.
El INE nos dice que es solo una estimación de lo que ocurriría si se mantienen las tendencias actuales de natalidad, mortalidad e inmigración. Bajo ese escenario, el grueso del crecimiento se produciría durante los próximos quince años. España ganaría 4,25 millones de habitantes hasta 2041, un incremento del 8,6%, y superaría los 53,8 millones de residentes.
Aquí la pregunta es si la sociedad española ha entrado en una dinámica suicida o si los distintos gobiernos del PP y del PSOE, del bipartidismo, han sido piezas clave, cómplices del desastre, para que la situación sea la que es.
Según el INE, el aumento de población no procederá de los nacimientos, sino solo por los inmigrantes que están llegando y llegarán. En solo 50 años, nuestros descendientes serán unos extraños en la tierra de sus padres.
Baja natalidad y envejecimiento. Si el problema se sabe, si se tiene el diagnóstico ¿por qué quienes nos gobiernan no toman medidas para evitar la tragedia que se avecina? Lo dice el INE, dentro de 50 años habrá 20 millones menos de españoles y poco después serán minoría en su tierra.
Las proyecciones dibujan así una España más poblada, más envejecida y profundamente transformada por la inmigración. El crecimiento demográfico no responderá a una recuperación de la natalidad nacional, sino a la llegada sostenida de millones de personas nacidas fuera del país.
El informe vuelve a situar en el centro del debate la ausencia de una política familiar y de natalidad capaz de garantizar el relevo generacional, así como las consecuencias sociales, culturales y económicas de confiar todo el crecimiento de la población a la inmigración.
Que conste que no estoy en contra de la inmigración legal, pero considero que cada nación debe decidir de donde quiere que vengan los inmigrantes. En nuestro caso es claro, de hispanoamérica. Porque son nuestros primos hermanos, porque sus antepasados fueron españoles, porque hablan nuestro idioma, comparten con nosotros las raíces cristianas, vienen en busca de un futuro mejor y lo pretenden conseguir trabajando.
Pero no, la realidad es muy distinta, están llegando demasiados inmigrantes de países islámicos, personas que son portadoras de una cultura incompatible con la nuestra, sin ánimo de integrarse y con la pretensión de vivir de las ayudas que les niegan a los nuestros.
Lo tengo muy claro, aún se puede revertir la situación, pero tomando duras medidas. No albergo ninguna duda de que VOX está luchando con denuedo para que consigamos conservar la España que conocemos. O los españoles reaccionan, o esto, sin duda que se irá a la mierda.
Va a haber una respuesta. Confíemos que vamos a revertir la situación actual