Se nos quiere vender como
una victoria del Estado de Derecho, el hecho de que el Tribunal Supremo no haya
admitido el recurso de la Generalidad catalana para no indemnizar a los
escolares a los que se les niega la educación en español, algo vomitivo.
Es conocido, que los
sucesivos gobiernos catalanes han ido incumpliendo sistemáticamente las
sentencias judiciales en materia lingüística, por ello, y como inmundo parche,
algún político acomplejado decidió que los que pisotean los derechos fundamentales de los ciudadanos
españoles que residen en Cataluña, como no querían cumplir las leyes ni las
sentencias, que al menos pagaran por no hacerlo.
Ahora, el Gobierno de
Cataluña tendrá que indemnizar a una niña con tres mil euros por haberla
privado de recibir parte de las clases en español, su lengua.
Debemos recordar, que el
Tribunal Supremo sentenció que la Generalidad tiene la obligación de ofrecer
educación infantil en español, y que si no lo hace, los padres tienen despejado
el camino para reclamar indemnizaciones. Unas indemnizaciones que
lamentablemente pagaremos todos nosotros con el dinero que Cristóbal Montoro
les regala a los sediciosos.
Aún recuerdo la sentencia
del Tribunal Constitucional de 2010 que anuló parte del Estatuto de Cataluña y
estableció que el español también debe ser utilizado como lengua vehicular,
sentencia siempre incumplida para vergüenza de todos nosotros.
Que el Estado de Derecho no
está vigente en Cataluña, es un hecho, si la derecha con mayoría absoluta no ha
sido capaz de imponer la legalidad, incluso dudo que lo haya intentado,
imaginaros lo que puede pasar con un gobierno del “guaperas” con los
“soviéticos” de dentro y de fuera, y los separatistas, inimaginable.
