La minoría que pretende que
se prohíban las corridas de toros está más activa que nunca, los llamados
animalistas aliados con los separatistas y los populistas hacen gala de una
intolerancia integrista que hace que su comportamiento pueda catalogarse como
fascista. No nos equivoquemos, aquí no están en juego solo las corridas de
toros, aquí está en juego la libertad.
Solo he acudido en toda mi
vida una vez a los toros y no he vuelto a ir, incluso podría entender que la
crudeza de la fiesta no guste a algunos, pero lo que siempre he tenido claro es
que el que lo desee debe poder ir sin que unos fascistas se dediquen a
increparle.
Las corridas de toros
forman parte de la historia e identidad del pueblo español, es nuestra Fiesta
Nacional. La tauromaquia, dese hace siglos, tiene un gran arraigo social, algo
que no es exclusivo de nuestro país, ya que hay otros países con menor
tradición taurina, como puede ser Francia, en donde ha sido declarada
patrimonio cultural, y hablamos de un país con mucha más tradición democrática
que el nuestro.
Según una encuesta de
Gallup, cerca de veinte millones de españoles son amantes o están interesados
en la Fiesta, un enorme número de españoles cuyo sentir, por lo visto, no
cuenta para los prohibicionistas.
Me considero
conservacionista y ecologista, y desde esa perspectiva entiendo que sin las
corridas de toros, el toro de lidia, una de las razas bovinas más antiguas del
mundo, sencillamente dejaría de existir, se extinguiría, el toro bravo vive por
y para el toreo.
Y qué decir del impacto que
tiene en la economía la Fiesta de los Toros, hablamos de 4.000 millones de
euros al año y cerca de 50 millones de euros en recaudación de IVA sólo por la
venta de las entradas, además de dar empleo a un gran número de trabajadores.
Los españoles que lo
deseen, tienen todo el derecho del mundo a disfrutar de su Fiesta y no se puede
permitir que las minorías animalistas, separatistas y populistas pretendan imponer
su ideología a la mayoría mediante la coacción.
Creo que es preferible morir en una corrida luchando contra un torero, que ser degollado en un matadero sin posibilidad de luchar ¿o todos los antitaurinos son vegetarianos?
