Pocos
dudan, de que tras la elección del nuevo Papa, corren vientos de
cambio en la Iglesia Católica, y todo parece indicar que serán
vientos muy positivos. Jorge Mario Bergoglio, un cardenal argentino
de 76 años, ha sido el elegido, un hombre de costumbres muy
distintas a las de sus antecesores y que no entraba en las quinielas
de favoritos.
Si
alguien nos hubiese dicho hace unos cuantos años que sería Papa un
hombre que prefería vivir en un pisito antes que en un palacio,
alguien que renunció a una limusina con chofer porque prefería ir
en metro o en bicicleta, o que prefería hacerse su comida él mismo,
posiblemente nadie lo hubiera creído. Pues bien, ese hombre ya ha
llegado, ese hombre es ya el actual sucesor de Pedro, exactamente el
266, y ha elegido el nombre de Francisco I para su pontificado, no
olvidemos que San Francisco de Asís era el santo que predicaba una
vida frugal y simple, y quizás el precisamente sea el espejo donde
se mire.
Nadie
duda de que esta elección supone un cambio histórico para la
Iglesia, estamos hablando de un Papa jesuíta e iberoamericano,
estamos hablando de un Pontífice de un perfil radicalmente austero,
simple y humilde, estamos hablando de un pastor, que de seguro,
siempre estará mas cerca del rebaño de los pobres.
Francisco
I tiene una ingente labor por delante, la regeneración de la Iglesia
y, limpiar el Vaticano de oscurantismo, corrupción y luchas de
poder.
Conociendo
los antecedentes de este hombre, hoy Papa, es de suponer que los
miembros de la Curia que no tengan la conciencia limpia habrán
empezado a temer por su futuro.
La
presentación de ayer en el balcón del Vaticano, los detalles de esa
presentación, nos muestran claramente su personalidad, comenzó sus
palabras con una pequeña broma, su indumentaria era mas sencilla,
habló de fraternidad y pidió a los presentes que le bendijeran y
rezaran por el.
En
unos días, el papado ha pasado de un intelectual de enorme talla, Benedicto XVI, a
un simple cura de parroquia mas parecido a Juan XXIII, quien
recordemos impulsó una profunda modernización de la Iglesia.
La
elección de un nuevo Papa, es un acontecimiento que no solo afecta a
los católicos del mundo, que si no me equivoco en las cifras
sobrepasamos los mil doscientos millones, es un hecho que afecta al
mundo en general, hablamos del jefe espiritual de una parte
importante de los habitantes de este planeta, que carece de poder
político, pero que sus recomendaciones y sus consejos pueden, en un
momento dado, sacudir las conciencias de los principales dirigentes
del mundo.
Por
lo que digo de él, tengo que reconocer, que la vida y personalidad
de este Papa ha superado todas mis expectativas, espero que su
pontificado sea positivo para la Iglesia y para la humanidad.
Felicidades por tu articulo, y creemos firmemente que este Papa va a traer mucho bien al mundo. Un abrazo, Michel y Santi.