La reunión mantenida por el ministro Montoro con los consejeros de economía de las distintas CCAA, ha dejado al descubierto, ha mostrado a Europa y a los famosos mercados, los grandes males de nuestro sistema.
Cuando nuestro gobierno le comunica a los distintos consejeros sus planes para controlar el déficit, resulta que Cataluña ni siquiera acude y que Andalucía abandona de forma airada la reunión. Ambas comunidades desafían abiertamente al gobierno central en un momento crítico para España, la actitud de estas dos comunidades nos ponen literalmente la soga al cuello a todos los ciudadanos españoles. Sin unión, está claro que no hay recuperación posible.
Tras lo ocurrido, queda claro que la estrategia de Rajoy para conseguir equilibrar las cuentas ha fracasado, y traslada al exterior el mensaje de que el gobierno de España carece de instrumentos para imponerse a los gobiernos regionales rebeldes.
Resulta poco entendible, que el gobierno salido de las urnas con mayoría absoluta solo tenga autoridad sobre las CCAA gobernadas por su partido, se pone de manifiesto que nuestro sistema hace aguas por todas partes, España empieza a ser ingobernable.
Transmitimos tal negatividad, que en los cinco primeros meses del año se ha producido una salida record de capitales de nuestro país, cerca de 200.000 millones de euros, mientras que los gastos del Estado se han desviado en casi un 20% del Presupuesto. Así no se puede seguir.
Nuestro gobierne debe de cambiar de actitud y plantar cara a las CCAA rebeldes, lo tiene muy fácil, cerrarles el grifo de la liquidez conduciéndolas a una situación límite, hacer caer su gobierno, y a continuación intervenirlas. La frase de Cristobal Montoro, Ministro de Hacienda, afirmando que al final todas las CCAA cumplirán, no se la cree ni el.
Las decisiones de este gobierno pueden ser mas o menos acertadas, pero los ciudadanos le dieron la mayoría absoluta para que gobernaran. La actitud de la oposición, del PSOE, es irresponsable, el Sr. Rubalcaba, quien formando tandem con Zapatero, llevó este país a la ruína, no puede ahora dedicarse a la confrontación por norma sin dar un solo mensaje de unidad a la ciudadanía. Lo repito, de esta, o salimos todos o nos hundimos todos.
Resulta curioso comprobar, que los que defienden a ultranza el Estado de las Autonomías, son los que por su actitud van a provocar su desaparición. Lo que se transmite a la ciudadanía es que hemos creado un monstruo de 17 cabezas totalmente ingobernable. Parte de la sociedad empieza a plantearse la necesidad de convocar un referendum sobre si queremos o no queremos Estado de las autonomías. Si las autonomías continúan rebelándose mas pronto que tarde los que nos gobiernan se verán obligados a convocarlo.