Los andaluces empezamos a estar hartos, hartos de las mentiras que nos cuentan los que dirigen la Junta de Andalucía a cuenta de los recortes.
El gobierno central pactó con la UE el déficit y se lo impuso a las CCAA, estas, sabiendo lo que podían gastar, hicieron los recortes en las partidas que quisieron, por lo tanto son los únicos responsables de ellos.
La Junta de Andalucía debió mantener los servicios básicos, Sanidad, Educación y Asuntos Sociales, renunciando a todo lo superfluo, pero no lo ha hecho así.
Que no nos diga ahora el PSOE e IU, Griñan y Valderas, que el responsable de sus recortes es el gobierno central, resulta patético, los únicos responsables son ellos.
Para socialistas y comunistas, lo fácil era mantener las empresas públicas, y así, no dejar sin trabajo a sus miles y miles de enchufados en detrimento de los ciudadanos andaluces.
Ellos le han metido mano a la Sanidad, a la Educación y a Asuntos Sociales, y por estos últimos, adeudan importantes cantidades.
Los ayuntamientos no pueden asumir con sus propios recursos el retraso de pago de la Junta, a partir de octubre, la mayoría de los programas sociales dejaran de desarrollarse.
Se llaman de izquierdas y suspenden las ayudas a los más desfavorecidos, a los colectivos más vulnerables. Muchas acciones se van a venir abajo, el programa de atención a familias con menores vulnerables, el de atención y pisos de acogida a inmigrantes, el programa de atención a los discapacitados, el de Dependencia y el de Atención Social a Personas Mayores.
Ellos acusan a la derecha de querer acabar con el Estado del Bienestar, y lo que hacen es dejar desprotegidos a los más débiles, a los que más ayuda necesitan, en cambio, mantienen el despilfarro, y continúa la corrupción.
Viéndolo con retrospectiva, cuanto se podría hacer ahora con esos mil millones de euros de los EREs, si no hubieran sido saqueados de las arcas públicas. Saqueados, por cierto, por los amiguetes y camaradas de quienes gobiernan actualmente Andalucía.