Declararse centrista y combatir el bipartidismo se ha convertido en nuestro país en algo políticamente incorrecto y hasta podríamos tildarlo de revolucionario.
Vivimos bajo el imperio de la dictadura de los dos grandes partidos, que lucen, eso si, una careta democrática de cara a una galería donde predominan los incautos, son los dos principales actores y se reparten la parte mollar del libreto, y claro está, impiden que nadie más aparezca en escena y les pueda quitar protagonismo.
Aparentemente están enzarzados en una confrontación continua, pero en lo fundamental están de acuerdo, parece como si tuvieran un pacto inconfesable encaminado a que la alternancia se eternice y la pluralidad siga secuestrada, aún a costa de la descomposición que está sufriendo nuestro sistema político y nuestra Nación. Pero ellos van a lo suyo y lo demás les da igual.
El único fin de PSOE y PP es el poder en sí mismo, saben sobradamente que si se regenerara democráticamente España tomando las medidas necesarias, ellos perderían poder y entrarían otras fuerzas políticas en escena, y eso tratan de impedirlo por todos los medios.
Estoy convencido de que en la política española hay sitio para un gran partido de centro, entre PP y UPyD no hay nada, hay mucho votante de centro que se siente huérfano y opta por darle su voto a estas dos formaciones, lo que no hay espacio es para media docena de partidos de centro.
Tengo muy claro que si se consiguiera que el mensaje centrista llegara a los ciudadanos tendría una gran aceptación. No tengo la menor duda de que la mayoría de los españoles están contra la política de dos bloques enfrentados, los rojos y los azules, ellos saben que la política es multicolor.
Desde este modesto blog, este modesto liberal hace un llamamiento a todos los centristas, liberales, progresistas, reformistas, socialdemócratas, en definitiva, demócratas con mayúscula, a todos aquellos que interpretan la política desde la moderación, el acuerdo, la honestidad y el compromiso. Dejemos de estar divididos, dejémonos de hacer cada uno la guerra por nuestra cuenta, tengamos generosidad y miras de altura, trabajemos juntos, démosle a los españoles la opción que llevan tanto tiempo esperando.
Muchos aún recuerdan y añoran a Adolfo Suárez y su forma de hacer política, recuperémosla, nos están esperando, están hartos de solo poder elegir entre el malo y el peor, ambos hasta las cejas de corrupción.
¿Seremos capaces? No olvidéis que quien quiere, puede.