La izquierda radical, la
única izquierda que existe en España, siempre ha creído que la calle era suya,
y hasta ahora así había sido, por ese motivo, era cuestión de tiempo, que ante
la toma de las calles por los demócratas españoles indignados que se está
produciendo cada día pidiendo la dimisión de Sánchez y su gobierno, mediante caceroladas
y “concentraciones espontáneas” que respetan las medidas sanitarias que
establece el Estado de Alarma en vigor, la reacción violenta de los cachorros
de extrema izquierda se produjera.
Las irresponsables
declaraciones de Pablo Iglesias, vicepresidente del Gobierno, para valorar la
toma de las calles y los escraches a líderes de izquierdas protagonizados por
esa mayoría ciudadana que no es ni socialista ni comunista, supusieron una
orden encubierta a sus sicarios más violentos para que salieran a la calle e
intentaran neutralizar a unos demócratas indignados que piden la dimisión de
este Gobierno infame que sufrimos.
En la cacerolada de Moratalaz
del pasado miércoles, un grupo de extrema izquierda insultó a una joven
participante llamándola “puta fascista”, el novio de ella trató de defenderla y
fue víctima de una agresión brutal que le propinaron una docena de energúmenos
del “Marqués de Galapagar”. Las TVs han mentido sobre este asunto al decir que
el herido ha sido fruto del enfrentamiento de dos grupos de ideas opuestas,
aunque en el video que ha acompañado la noticia se ve claramente que muchos
atacan al herido. En otros lugares, miembros de esa canalla han formado
contramanifestaciones violentas para intentar asustar a esa gente que de buena
fe cree tener derecho a protestar sin ser agredida por jóvenes comunistas.
Sánchez e Iglesias, gobiernan
autoritariamente gracias a la excepcionalidad que les da el Estado de Alarma, tienen
amordazado al Parlamento, coaccionan a jueces y magistrados, dan órdenes
ilegales a nuestros agentes, tratan de intoxicarnos a través de unos medios
comprados, y parecen obsesionados en arruinarnos. Creo que es el momento idóneo
para que los españoles demócratas e indignados, nos rebelemos y desalojemos a
estos aprendices de dictador.
