La amenaza de Macron a Rivera
de romper la “colaboración” que mantienen si Ciudadanos pacta con VOX, para
impedir que socialistas, comunistas, separatistas o proetarras, se mantengan o
accedan al poder, autonómico o municipal, constituye una inaceptable injerencia
en nuestra política interna, y demuestra, la absoluta ignorancia del francés en
todo lo referente a la política española.
Por lo visto, a Macron no le
ha dicho nadie que, a la izquierda de Ciudadanos, lo que hay, en nada se parece
a la izquierda francesa, que la española lleva medio siglo de retraso con
respecto a la de nuestros vecinos y que, además, casi toda ella pretende
destruir nuestra Nación por acción o por omisión, y que estos radicales son los
que le han puesto a Vox la etiqueta de extrema-derecha, algo que nada tiene que
ver con la realidad. Lo triste es, que PP y Cs, en algunos momentos y por
oportunismo, denominaron también así a los de Abascal. Ahora, como le hacen
falta sus votos para acceder al poder, son mucho más comedidos, de farsantes
andamos sobrados en nuestra política.
Cuando quedan pocas horas
para cerrar pactos de gobierno, Rivera debe demostrar que no está a las órdenes
de una potencia extranjera y que toma sus decisiones pensando solo en lo que
nos beneficia a los españoles. De entrada, a lo dicho en público por el
dirigente político francés no se ha atrevido a responder en público Rivera,
mucho me temo que eso que llama Macron “acuerdo de colaboración” podría ser un
pacto inconfesable que de ser conocido acabaría con la carrera política de
Rivera.
Mañana sabremos si la
alcaldía de Madrid, y la de otras de muchas ciudades, la elige Francia o los
madrileños. Mañana sabremos si
Ciudadanos es un partido político más francés que español.
