Nuestros agricultores y ganaderos se han tirado a la calle con toda la razón del mundo. Se han tirado a la calle sabedores de que su futuro está en juego por culpa del acuerdo firmado entre la Unión Europea y Mercosur, un acuerdo que beneficia a las grandes potencias y asfixia al productor nacional, un acuerdo que condena al campo español, que es una auténtica estafa y que puede suponer el principio del fin para el sector, para los nuestros.
Agricultores, ganaderos y productores coinciden en el diagnóstico, el pacto abre la puerta a una competencia con reglas distintas, amenaza la viabilidad de explotaciones ya debilitadas y deja a España en una posición de clara desventaja.
Es todo un absoluto despropósito, Bruselas, de nuevo, contra los intereses europeos y nuestro maldito Gobierno, como siempre, sin defender los intereses de España. Los únicos sectores que “entre comillas” podrían no salir trasquilados, serían el del aceite de oliva, el del vino y la industria transformadora y solo a medio plazo al depender de una supuesta desescalada arancelaria.
Pero no nos equivoquemos, también saldremos muy perjudicados los consumidores y no solo en nuestro bolsillo, también en nuestra salud. Por ejemplo, comeremos carne de menor calidad y sin garantías sanitarias, allí, por ejemplo, es normal el uso de anabolizantes y hormonas en la dieta del ganado.
Este acuerdo con Mercosur ha sido la gota que ha derramado el vaso, porque esto no es nuevo. Nuestros agricultores ya compiten con el arroz asiático producido con sustancias prohibidas en Europa y sometido a controles mucho menos estrictos. Todos los productos que nos están llegando desde hace muchos años del norte de África suponen competencia desleal, allí los costes laborales son mucho más bajos y utilizan los fitosanitarios que aquí se prohibieron hace mucho.
Pero lo más curioso de todo esto, es que solo VOX se ha opuesto a este pacto UE-Mercosur, que el PP y el PSOE, de la manita en Bruselas ratifican todas las barbaridades que se cometen contra los nuestros.
No tenemos conocimientos para afirmar ó contradecir el contenido del tratado de forma directa