El
comportamiento de IU en relación a la Comisión de Investigación de
los EREs, puede calificarse de bochornoso. Los comunistas, han pasado
de decir que no pondrían límites ni cortapisas a la investigación,
a pactar con el PSOE quien debe ser citado y estar de acuerdo en
rechazar a 113 de los 135 comparecientes que pide el Partido Popular.
A
Izquierda Unida se le ha caído la careta rápidamente, en cuanto ha
pillado poder y ha colocado a su gente en puestos de responsabilidad
política, en cuanto muchos de ellos ya comen de los presupuestos,
está claro que tragarán carros y carretas, está claro que apoyarán
en todo al PSOE con tal de que no se rompa el pacto de gobierno en la
Junta de Andalucía. Les ha costado mucho conseguir el chollo que
tienen y no lo quieren perder.
Lo
que en su día prometió IU ha quedado en papel mojado. La lista de
comparecientes se reduce solo a 25 nombres, así va a ser muy difícil
esclarecer las responsabilidades políticas en el fraude que
investiga la juez Alaya sobre las ayudas sociolaborales a
trabajadores afectados por Expedientes de Regulación de Empleo y a
empresas en crisis otorgadas por la Junta de Andalucía entre los
años 2001 y 2010.
Gracias
al cambio de opinión de IU, no comparecerán en la comisión de los
EREs, ni Juan Lanzas, que era la persona que conseguía de la Junta
las ayudas asociadas a los EREs y figura clave de la trama, ni los
representantes de las mediadoras que intervenían en la contratación
de las aseguradoras con las que se formalizaban las pólizas de
prejubilaciones.
Al
final, todos esos votantes del PSOE que se fueron a IU buscando un
poco de honestidad, se han encontrado que le han dado su voto a un
partido que nada más llegar al poder se va a dedicar a encubrir a
sus socios para que no paguen por el saqueo de las arcas públicas en
que han estado inmersos durante diez años.
Pero
esto no es todo, Izquierda Unida, se está dedicando, con la
connivencia del PSOE, a dar ayudas a, organizaciones sindicales y
políticas sudamericanas, de ideología afín a la suya, en vez de
dedicar todos los esfuerzos a paliar las enormes necesidades que
sufren gran número de andaluces, los más desfavorecidos, esos que
siempre han dicho ellos representar.
Al
final la ciudadanía se da cuenta de que IU está vacía de ideas y
de valores, lo suyo ya es solo puro slogan y pura pancarta.