Si Alberto Núñez Feijóo piensa que, con su ausencia en el Acto de Apertura del Año Judicial, elude las responsabilidades históricas del Partido Popular en este asunto, está muy equivocado.
Lo que le ocurre a la Justicia española es muy fácil de explicar, no es independiente, simplemente porque los dos partidos que se han alternado en el poder hasta ahora, PSOE y PP, en muchas ocasiones disponiendo de mayorías absolutas, así lo han querido.
Siempre que me refiero a este asunto, recuerdo aquella famosa frase del entonces ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón (PP): “Vamos a acabar con el obsceno espectáculo de que un juez juzga al político que le ha nombrado”. Tras esa frase, nunca más se supo del asunto, por ello, el PP es casi igual de culpable que el PSOE en la falta de independencia judicial y en todos los problemas que se derivan de ello, como el que ahora afecta al actual Fiscal General del Estado.
En este asunto, como en tantos otros, los malvados maestros son siempre los socialistas, pues nunca olvidemos que el socialismo es una ideología totalitaria que se vale de la democracia para conseguir sus fines, por ello, colonizar la justicia, los medios de comunicación y absolutamente, todo lo que pueda, va en su ADN. Lo triste es, que el Partido Popular siempre les copia y siempre sale perdiendo. Pero claro, llega Sánchez, un personaje canalla sin límites morales y todo ha empeorado.
Aún no he oído decir a Feijóo que va a hablar con Abascal para devolverle la independencia a la Justicia si tras las próximas elecciones, los números dan y pueden gobernar en coalición. Parece que el líder del PP no tiene claro que los políticos deben sacar sus sucias manos de la Justicia, que no pueden seguir nombrando ni a un solo cargo judicial más.
Aunque en los momentos actuales, con tantas causas judiciales por corrupción en curso que afectan a miembros de los dos partidos, es lógico pensar que tanto el PSOE como el PP traten de cobrarse los favores que les deben aquellos a los que nombraron. Una auténtica vergüenza. Es evidente que populares y socialistas no son iguales, pero es cierto que cada vez se parecen más en sus comportamientos.
Todos los problemas vienen de una pésima constitución en la que se intenta contentar a los que nunca tendrán contento. Los jueces son los que deben nombrar a jueces y no el parlamento.
Es una dictadura PPPSOE, NO HAY DEMOCRACIA