En la vieja Europa estamos
acostumbrados a ver a niños en nuestras playas provistos de un cubo y una pala
para dar forma al castillo de sus sueños. Pero para lo que no está preparada la
vieja Europa es para ver en los medios de comunicación la foto que aparece a
pie de este artículo, la foto del cadáver de un niño inmóvil, ahogado en una
playa europea, en una isla griega, tras zozobrar la débil embarcación en la que
su familia huía del horror, y posiblemente, de la muerte.
Todos conocemos la avalancha
humana que está entrando en Europa procedente de países en conflicto, todos
hemos visto en TV la desesperación de quienes tras semanas de pasar penurias
consiguen entrar en Europa y se encuentran en una situación imposible, debido a
que cada país toma sus propias decisiones, mientras que los que se suponen que
dirigen la UE están desaparecidos.
Siempre he sostenido, que
la solución definitiva a las migraciones por conflictos en sus países de origen
o simplemente económica, no es abrirles las puertas de Europa, es intervenir en
sus países de origen eliminar a los dirigentes que machacan a sus pueblos y
crear las condiciones para que sus habitantes puedan disfrutar de una vida
aceptable. Es evidente, que de esa manera pocos vendrían, y por supuesto, nos
saldría mucho más barato.
Cuando nos hablaron de la
Unión Europea, todos pensamos que a medio plazo Europa se convertiría en una
sola nación que acogiera a todos los estados mediante una federación, con un
solo gobierno y su parlamento. De esa manera podría tomar decisiones en
momentos tan graves como los actuales. Pero no, Europa a fecha de hoy, es
simplemente, la “Europa de los Mercaderes”, una zona donde los poderes
financieros internacionales, el gran capitalismo, campa a sus anchas e influye
en los gobiernos.
Es de pura lógica pensar,
que los refugiados no van a aguantar indefinidamente en la situación en que se
encuentran, o alguien toma decisiones, en un sentido o en otro, o la situación
puede volverse explosiva, las revueltas y la violencia pueden hacerse realidad
en cualquier momento.

Magnifico articulo D. Fernando, con mucha intuición; y lógica..Gracias company..