El terrorista etarra, Xabier
Ugarte Villar, uno de los secuestradores y carceleros de José Antonio Ortega
Lara, ha quedado en libertad tras cumplir 22 de los más de 200 años a los que
fue condenado por su larga trayectoria criminal.
El terrorista llegó a su
pueblo, Oñate (Guipúzcoa), y allí, centenares de proetarras le hicieron
pasillo, le daban vítores, se lanzaban cohetes, y las bengalas iluminaban este
su pueblo. En Oñate gobierna Bildu, y el ayuntamiento organizó la bienvenida a
“su héroe”.
Desde tiempos de Zapatero, se
empezó a lanzar el mensaje de que los proetarras son hombres de paz, y los
socialistas permiten que se cometan las mayores infamias, esas que siguen
haciendo sufrir a las víctimas. Nos dicen que el 90% de los militantes del
PSN-PSOE están de acuerdo en que la socialista María Chivite gobierne Navarra
gracias a la abstención imprescindible de Bildu, clara muestra de la deriva del
PSOE.
Vivimos en un país, en el que
el que aspira a ser presidente del gobierno, denomina ultraderechista a Ortega
Lara (VOX), a ese héroe español que estuvo más de 500 días secuestrado en un
inhabitable e inmundo zulo, y en cambio, a Bildu, al partido que organiza
homenajes de bienvenida a los terroristas etarras, como a este carcelero de
Ortega Lara, se niega a llamarlos herederos de ETA.
Nuestra democracia se
desangra, pues en ella no puede tener cabida un partido como Bildu, que no
condena los crímenes de ETA, ni por supuesto, ningún partido cuyo objetivo sea
el de romper la unidad de la Nación española. O se interviene, o esto irá a
peor.
