El
panorama de la Educación en Andalucía, es desolador, el 24% de los
alumnos andaluces que cursa la ESO no logra titularse o abandona los
estudios despues de hacerlo, ese porcentaje es cuatro puntos superior
a la media española y diez puntos por encima de lo que recomienda la
UE. La Junta de Andalucía se ha comprometido en mejorar esas cifras,
pero viendo lo que hace, entendemos que es una gran mentira del
régimen socialista que padecemos.
Su
primera medida ha sido la de retirar el concierto al mejor colegio
sevillano, el único en la historia que ha conseguido titular al
cien por cien de sus alumnas de la ESO, un logro imposible de
superar. Hablamos del Colegio Ribamar, un colegio femenino de las
Hermanas de la Cruz, situado en el sevillano Barrio de Santa Cruz.
Hablamos
de un colegio en donde el 30% de niñas tienen a su padre en el paro,
el 7% es pensionista, y el 37% tienen estudios primarios, por lo que
por el nivel socioeconómico de los padres de sus alumnas no parece
que sea el de las élites sevillanas. El único y gran problema de
este colegio es que es solo femenino, que es un centro de educación
diferenciada.
La
Consejería de Educación lanza los mensajes maliciosos de que a este
centro solo van niñas de familias adineradas y que “quien quiera
este modelo educativo que se lo pague él”.
Este
centro lleva medio siglo funcionando, por sus aulas han pasado cerca
de 18.000 alumnas, de las cuales, su inserción en el mercado laboral
llega al 60%, ya que el 40% restante van a la Universidad. Por ello,
tiene en lista de espera a cerca de 250 niñas.
La
Junta se niega a reconocer las demostradas ventajas de la educación
diferenciada, y poniendo la ideología de género por delante, parece
dispuesta a impedir que las familias normales, en virtud de la
libertad que deben tener los padres a elegir el tipo de educación
que quieren para sus hijos, puedan acceder a este modelo.
Evidentemente,
la Junta de Andalucía, en colegios como Ribamar no puede adoctrinar
en las ideas de la “Dictadura Progre” y por eso le quita el
concierto, es indignante, pues en la oferta de la concertada deben
estar todos los modelos educativos, y que los padres elijan en
libertad.
Adelaida
de la Calle, Consejera de Educación, dejando al descubierto su
talante, se niega a recibir a los padres de las niñas.
